Mucho más que una autopista
La inauguración de la autopista que vincula a Córdoba con las otras dos ciudades más importantes del país merece destacarse como un hecho que apuntala el federalismo y la integración.
La inauguración de la autopista Córdoba-Rosario es, desde el punto de vista vial, un acontecimiento trascendente. Pone fin a una odisea de más de 40 años para concluir esta obra pública, al tiempo que apuntala el federalismo y la integración territorial entre las tres principales ciudades del país. Costó mucho arrancar desde la ciudad de Córdoba hasta llegar a Pilar y después, sucesivamente, a Oncativo, Villa María, Bell Ville y Leones, para concluir ayer con la integración de los tramos cuya construcción comenzó en Rosario. Cuestiones técnicas, económicas, financieras y hasta políticas hicieron que la obra quedara prácticamente estancada durante años o que avanzara a paso muy lento. La sucesión de gobiernos en los niveles nacional y provincial, los abruptos cambios monetarios y la falta de políticas claras en materia vial, entre otros factores, hicieron que la construcción de la autopista que vincula a las tres ciudades más importantes del país quedara rezagada y se convirtiera casi en un sueño imposible.Pero el sueño se ha cumplido. No es hora de señalar las responsabilidades por los errores cometidos, sino de rescatar los méritos de todos los que, desde los ámbitos público y privado, hicieron lo posible para que esta vía se convirtiera en realidad. Gobiernos de diferente signo político contribuyeron, a veces en medio de grandes dificultades, para continuar y concluir un emprendimiento de vital importancia para el interior, en especial para Córdoba, que es el centro geográfico y comunicacional del país. La autopista no sólo permite la integración entre los grandes núcleos urbanos de la Argentina sino también de éstos con el norte argentino, además de ser un vehículo para vincular a los océanos Atlántico y Pacífico por vía terrestre.Era una asignatura pendiente y el discurso de la presidenta de la República –al inaugurar el último tramo, ayer, en Leones– resulta alentador, ya que destacó la decisión de su gestión de avanzar en la integración territorial en materia de comunicaciones y transportes.En ese sentido, las provincias de la Región Centro –Entre Ríos y Santa Fe, además de Córdoba– deben retomar con fuerza su proyecto de convertir este espacio en un punto de encuentro de sus sociedades, como así también de vinculación de los negocios, que permitirá un crecimiento sustentable y generará más trabajo para todos.Cabe, por último, un párrafo para el Gobierno nacional, en especial para el ex presidente Néstor Kirchner, a quien hay que reconocerle la voluntad expresada en 2003 de concluir la autopista, que demandó tres mil millones de pesos. El desarrollo de la infraestructura vial de todo el país es, sin duda, un mérito del kirchnerismo, más allá de que varias de las obras merezcan una mirada atenta, por sospechas de corrupción.

