La causa Río Tercero
Un reciente fallo de la Corte clarifica los pasos procesales por las explosiones de 1995 en la Fábrica Militar, aunque resta profundizar la investigación sobre la situación de Carlos Menem.
La Justicia ha dictado en los últimos días dos fallos vinculados con la investigación por las explosiones del 3 de noviembre de 1995 en la Fábrica Militar de Río Tercero. A saber: el 8 de marzo pasado, la Cámara Nacional de Casación Penal revocó la controvertida sentencia de un Tribunal Oral que en septiembre de 2011 había absuelto al expresidente Carlos Menem y a otros 17 procesados por el contrabando de armas de guerra a Ecuador y a Croacia. El miércoles, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó la pretensión de los acusados por la tragedia en Río Tercero de que se cerrara el expediente, por prescripción por el paso del tiempo.La vinculación de ambos episodios tiene sustento en la Justicia en función de que se ha probado que la voladura del polvorín fue intencional, con el oscuro propósito de borrar huellas de aquellos negociados que se operaron entre 1991 y 1995, durante la presidencia de Menem.Vale hacer algunas precisiones. Cuando en 2010 una de las salas de Casación se pronunció a favor del fin de la causa Río Tercero, ese dictamen no tuvo efecto suspensivo, más allá de que fue apelado por la entonces querellante Ana Gritti (ya fallecida). Es decir, el trámite procesal siguió su curso y así se llegó a la elevación a juicio del caso, con cinco imputados por estrago doloso agravado por la muerte de personas y dos beneficiados con una falta de mérito: Menem y el exjefe del Ejército Martín Balza.Desde esa perspectiva, es necesario señalar que el hoy senador nacional y Balza siguen ligados a la investigación por la tragedia de 1995, aunque, según la Cámara Federal de Apelaciones, no hay pruebas para sentarlos en el banquillo de los acusados en un futuro juicio.Con todo, el fallo de la Corte habilita ahora al Tribunal Oral Federal Número 2, de la ciudad de Córdoba, a fijar fecha para la sustanciación de ese proceso oral y público.Sin embargo, la condena que recibirá Menem en la causa armas, que deberá determinar el mismo tribunal que los absolvió, lo arrima a una posible acusación directa por las explosiones del 3 de noviembre de 1995, ya que, como se ha dicho, esta catástrofe estuvo motivada por aquellas maniobras de contrabando.Al margen de estos antecedentes, sería un hecho auspicioso para la comunidad de Río Tercero que para el 3 de noviembre próximo, cuando se cumplan 18 años de la tragedia que dejó muertos, heridos y viviendas en ruinas, la Justicia tenga definido cuándo arrancará el juicio y quiénes serán los acusados. Y este punto también es responsabilidad de los jueces indagar, sin presiones de ninguna índole, si el expresidente Menem debe integrar, o no, el lote de acusados.

