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El deterioro del empleo

Los últimos datos muestran que, a la par de la caída de la actividad económica, se perdieron puestos de trabajo, por lo que urge que el Gobierno nacional reaccione en materia económica.

22 de febrero de 2015 a las 12:01 a. m.
El deterioro del empleo

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la desocupación en el país alcanzó el 6,9 por ciento en el último trimestre de 2014, 0,5 punto porcentual más que en igual período de 2013, por lo que casi 1,2 millones de personas se encontraban sin empleo. Pese a que el Gobierno nacional reconoce que el desempleo sólo afectaría a uno de cada siete integrantes de la población económicamente activa (PEA), los problemas en el mercado laboral son más graves.En primer lugar, porque la tasa de actividad –que mide la cantidad de personas en el mercado laboral– se encuentra en niveles de una década atrás (primer trimestre de 2005).Si bien puede estar pesando el "efecto desaliento" en quienes salen a buscar trabajo –porque las ofertas son poco atractivas o las remuneraciones, insuficientes–, no es lo que debería suceder cuando cae la actividad económica. En ese caso, los integrantes de una familia intentan conseguir un empleo más para mejorar los ingresos, pero para la estadística oficial esto no estaría sucediendo. La economía cayó 2,6 por ciento en 2014, según datos del economista Orlando Ferreres.Analistas del mercado laboral dicen que el "efecto desaliento" está dando lugar a un "desempleo oculto". Desde 2007, se retiraron unas 800 mil personas, por lo que la desocupación real se situaría en torno del 12 por ciento y afectaría a más de dos millones de personas, según cálculos de los economistas Marcelo Capello y Gerardo García Oro, de Fundación Mediterránea.Pese a que coincide con el fondo del análisis, Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), reduce la cifra final de desempleo a 7,7 por ciento, la mayor desde 2009.Otro dato significativo que brindó el Indec es el aumento de los subocupados (personas que trabajan hasta 35 horas semanales y quisieran una mejor ocupación), que creció de 7,8 a 9,1 por ciento en el último trimestre de 2014. Si se suman los desempleados y los subocupados, hay más de 2,7 millones de trabajadores que tienen problemas laborales.Este cuadro social requiere una decidida acción del Gobierno nacional para corregir el deterioro en la economía. Debe enfocarse en la inflación, el déficit fiscal –dos cuestiones vinculadas entre sí– y el retraso del tipo de cambio oficial, que desalienta las exportaciones y golpea a las economías regionales.Es preocupante la persistencia del trabajo no registrado, pese a la expansión de la última década. La informalidad afecta la atención de la salud y las posibilidades de progreso económico del trabajador.Proyectos como el del diputado oficialista Héctor Recalde para consagrar "la estabilidad absoluta" del empleado –algo que no existe ni en los países más desarrollados– desalientan cualquier mejora en el registro formal del trabajador.