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Difícil acceso a la casa propia

Los cambios en el Procrear deberían apuntar realmente a mejorar el sistema y no a volverlo más complicado para aquellos argentinos que deseen tener una vivienda.

29 de enero de 2016 a las 12:54 a. m.
Difícil acceso a la casa propia

Desde que se puso en marcha en 2012, el Programa de Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar (Procrear) tuvo virtudes y defectos. Si bien hubo trabas administrativas en la selección de beneficiarios y en la concesión de préstamos hipotecarios –y también sospechas de corrupción–, el programa cumplió el sueño de miles de ciudadanos de hacer realidad la casa propia. En estos años, hubo relanzamientos que intentaban no sólo incrementar el número de beneficiarios, sino, además, readecuar las condiciones crediticias de cara a una inflación sin tregua. El gobierno de Mauricio Macri acaba de anunciar un nuevo relanzamiento "lo antes posible" del Procrear, que tiene el objetivo de alcanzar los 100 mil beneficiarios anuales, según afirmó Emilio Basavilbazo, director de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).Sin embargo, el escarpado terreno inflacionario vuelve a dominar la escena. El sistema vendrá con modificaciones para que el fondo de garantía previsional no pierda valor ante la escalada de precios y se operará una diferenciación en las tasas de interés de los créditos, según el nivel socioeconómico de cada familia. En concreto, se evitará subsidiar a quienes, por sus ingresos, podrían pagar una tasa crediticia de mercado.Es verdad que hoy los préstamos del Procrear se otorgan con tasas diferenciadas según el nivel socioeconómico de cada grupo familiar, pero existen topes, además de contemplarse el destino que se le dará al dinero y las zonas de residencia de los adjudicatarios.Otro punto que tendrá que ser estudiado es la posibilidad de agregar la participación de bancos privados en el esquema de financiamiento. Una advertencia importante, toda vez que esas entidades se manejan con operatorias más complejas y con líneas de créditos cuyos intereses superan largamente a los de la franja hipotecaria que se canalizan desde el Estado nacional para la construcción o refacción de viviendas.Hay otros cambios: se establecerá un nuevo sistema de prioridades, como la cantidad de hijos, la presencia de personas discapacitadas en la familia o el acceso a agua potable o a cloacas.Sin duda se trata de una situación novedosa que apunta a corregir errores, pero no sería conveniente llegar al extremo de marcar desigualdades entre sectores altos, medios altos o bajos, cuando el único interés en juego es el acceso a una casa propia.Desde 2012 hasta hoy, junto con los muchos beneficiarios conformes, el Procrear también fue sujeto de protestas de parte de vecinos que resultaron sorteados y que peregrinan para que se les asigne un terreno o para que el municipio les provea de los servicios básicos.Si la voluntad es corregir, hay que ir más allá de la mera diferenciación socioeconómica de los potenciales adjudicatarios.