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Artilugios y pocas propuestas

El cronograma es extenso y augura no pocas maniobras de módica calidad política: el 11 de agosto se realizarán las Paso; el 27 de octubre será el turno de los comicios generales y el 24 de noviembre, de ser necesario, el balotaje. Efusivo llamado de Bolsonaro a votar por Macri

08 de junio de 2019 a las 12:31 a. m.
Artilugios y pocas propuestas
En el Salón Blanco, Bolsonaro y su esposa comieron junto con Macri y la primera dama argentina. (Télam)

Por tradición, y salvo contadas excepciones, las extendidas campañas electorales en Argentina se caracterizan por la confrontación interna de las agrupaciones políticas en carrera y por las ambiciones personales de los aspirantes a ocupar cargos electivos de diversa índole.

Se trata de estrategias urdidas tanto por quienes aspiran a renovar los cargos ejecutivos o legislativos que ocupan (algunos desde hace décadas) como por quienes pugnan por acceder a esa responsabilidad institucional desde lugares expectables en las boletas de precandidatos.

Todo parece ceñirse a esos trapicheos proselitistas, huérfanos de propuestas serias y creíbles en bien de mejorar la calidad de vida de la gente en tiempos de crisis. Las descalificaciones entre los futuros contendientes llegan a saturar las redes sociales, pero es poco y nada lo que se difunde para seducir a un electorado, por ahora, indiferente.

Todo vale. Hasta cambiar las reglas de juego a pocos días de dos plazos fatales: el 12 de este mes, para la inscripción de alianzas en la Junta Electoral Nacional, y 10 días después para las listas definitivas de precandidatos. La polémica detonó por el amague del oficialismo de derogar un decreto del presidente Mauricio Macri por el cual se prohibieron las listas colectoras que habilitan a un candidato de orden provincial a acoplarse en las boletas de dos o más postulantes presidenciales.

Atento a la lectura de algunas encuestas desfavorables, el oficialismo insinuó una vuelta de tuerca con la abolición del dictamen, en presunta salvaguarda de la reelección de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.

El cronograma es extenso y augura no pocas maniobras de módica calidad política: el 11 de agosto se realizarán las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso); el 27 de octubre será el turno de los comicios generales, en primera vuelta presidencial, y el 24 de noviembre, de ser necesario, el balotaje entre las dos fórmulas que resulten más votadas.

Pero hay una fecha clave que puede contribuir a que la ciudadanía, por ahora desinformada, conozca de primera mano las plataformas de los dirigentes que aspiran a conducir los destinos del país hasta 2023: el 3 de octubre tendrá que realizarse el debate presidencial obligatorio. Es un paso enriquecedor en las democracias modernas, aunque a veces algunos competidores rehuyen con argumentos falaces (como ocurrió con el oficialismo en Córdoba en las recientes elecciones de gobernador).

Con todo, no habrá artilugios que puedan empañar el derecho republicano a expresarse con libertad en las urnas. Única herramienta en la tarea de robustecer la democracia como sistema irremplazable.