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DNI, DNU, DIU y otros

Los poderes tienen inmunidad, no impunidad. Si todo el hacer político se reduce a cabildeos entre camarillas (trenzas), el país muere.

03 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
Arnaldo Pérez Wat (Periodista)
DNI, DNU, DIU y otros

La ley 8.129 de 1911, que estableció el enrolamiento general de las personas, dispuso que se entregase a todo ciudadano de 18 años en adelante una libreta que, sin enmiendas ni raspaduras, con impresión digital y foto, sería su documento de identidad. Era un librito de 11 por 16 centímetros, que algunos utilizan hasta hoy, aunque por ley 17.671, se estableció el documento nacional de identidad (DNI), con el que vota la mayoría.

La Constitución Nacional de 1994 no es mala. El artículo 99 establece que, para circunstancias excepcionales, podrán dictarse los ponderados decretos de necesidad y urgencia (DNU), que a los 10 días se someterán a consideración de una Comisión Bicameral. Pero si ésta no existe o la nombrada no se reúne; si en forma paralela se modifican de manera arbitraria las instituciones que deben crearse; o si se omite la reglamentación de una ley o bien se decreta el funcionamiento de nuevos organismos de control que no tienen ningún poder, entonces queda campo libre para la corrupción, o sea, para la "delincuencia de cuello blanco" ( white collar criminality , como la bautizó el norteamericano Edwin Sutherland).

Sin independencia. Los DNU suelen aplicarse a los principales organismos de control para quitarles su independencia. En consecuencia, se da el contrasentido de que los funcionarios que hay que nombrar son en muchos casos los que nombran o remueven a los agentes de los organismos de control. Ejemplo: la OA (Oficina Anticorrupción) nació con la misión de controlar el Poder Ejecutivo. Podía tomar denuncias e iniciar investigaciones, como las declaraciones juradas de los funcionarios de ese poder. !Pero el nombramiento de su personal depende de aquellos a los que tiene que controlar!

Como se sabe, el DIU es un dispositivo intrauterino que impide la fecundación. El caso que estamos tratando, es la aplicación discrecional del DNU, cosa que permite hacer gestiones a cualquier gobierno que pierde la mayoría en el Congreso. Pero también puede taponar una cámara cuando conviene que no funcione, como el 4 de abril pasado, y dejar así paso libre a un DNU.

Otro dispositivo importante: el 1° de marzo de este año se reunió el Congreso. Como dispone la ley, allí debe exponer el Poder Ejecutivo sobre la gestión que cumplió durante el año y la que cumplirá en el que sigue. Pero la titular llegó una hora y pico tarde, estuvo una hora hablando de lo que pasó en los últimos 10 años y, sorpresivamente, al final anunció que esa mañana había firmado dos DNU. Con ellos quedaban anulados unos 100 mil vocablos o palabras (o, si se quiere, espermatozoides) vertidos los cuatro días anteriores en distintas reuniones de los opositores. Anuló así toda posibilidad de gestación con 48 horas de retroactividad, vale decir que no aplicó el DIU sino algo similar a la píldora del "día después".

Esto que decimos en solfa es grave: los poderes tienen inmunidad, que no es lo mismo que la impunidad que ostentan hoy. Ni el DIU ni la píldora previenen el sida. En días anteriores al 1° de marzo, como en parte no fueron hábiles, se dio una suerte de cabildeos sin cabildo, cosa que, cuando reemplaza al Congreso, indica un país enfermo.

Camillo Benso, conde de Cavour, dijo: "Prefiero malas cámaras antes que buenas camarillas". Si todo el hacer político se reduce a cabildeos entre camarillas (trenzas), el país muere. Porque la camarilla política -por definición y en general- se integra por corruptos de escasa capacidad que obran en la impunidad y que suelen eludir su responsabilidad y la publicidad de sus actos.