¿Cuál es tu preocupación?
Preocuparse nunca ha resuelto problemas. No puede cambiar el pasado, por mucho que lo intentemos, y mucho menos puede controlar el futuro.
La época en que nos toca vivir trae aparejada una serie de circunstancias adversas por las que tenemos que pasar, aunque estas no sean de nuestro agrado. Son circunstancias que ocurren de manera inevitable y producen en nosotros una situación de estrés, causada por cualquier eventualidad o pensamiento que nos lleva a experimentar un estado de ansiedad que puede traer miedo, desasosiego y preocupación.Por ejemplo: acontecimientos ocurridos en los últimos tiempos han ocasionado en muchas personas temor y preocupación respecto de lo que pueda suceder en el futuro.La realidad es que todos tenemos preocupaciones bien definidas: las finanzas, los trabajos, la salud, el matrimonio, la familia, los hijos.Hay un versículo bíblico que dice: "El hombre en vano se preocupa" (salmo 39:6). Me parece que estar preocupado es en vano, como dice la Escritura; no logra ni resuelve nada. Es como ahogarse en un vaso de agua.Preocuparse nunca ha resuelto problemas. No puede cambiar el pasado, por mucho que lo intentemos, y mucho menos puede controlar el futuro. Lo único que hace es afectar nuestra vida en el tiempo presente.Es totalmente inútil; enferma y no es saludable. No es saludable porque el cuerpo no fue hecho para preocuparse. No es natural. Cuando uno se preocupa, lo que tiene son úlceras, dolores de cabeza y muchas veces insomnio.Las plantas y los animales no se preocupan; las únicas que se preocupa en la creación de Dios son las personas.Nos preocupamos y no fuimos hechos para ello; nos hace sentir infelices y nos afecta la salud. Además, es irrazonable. Exagera los problemas y sólo hace que las dificultades se vean más grandes.Mientras más meditamos sobre lo que nos angustia, más grande se ve el problema.Si hay algo que no podemos cambiar, es inútil afligirse por eso. Y si hay algo que podemos cambiar, hagámoslo lo antes posible; no perdamos tiempo en preocuparnos.Creo que una buena manera de evitar la preocupación y lograr que las cosas cambien es aprender a descansar en Dios.El salmo 23 dice: "El Señor es mi pastor, nada me faltará". Si crees que Dios te va a cuidar, no vas a tener de qué preocuparte. Veamos: "Nada me faltará", dice el versículo. ¿Qué significa? Lo siguiente.Un pastor provee: se ocupa del alimento, abrigo y las necesidades básicas de su oveja.Un pastor protege: defiende a las ovejas contra el daño de los enemigos.Un pastor guía: orienta a las ovejas cuando están confundidas y no saben por qué camino ir.Un pastor corrige: soluciona cualquier problema que se presente.En un pastor como este que se te ofrece voluntariamente y que puede darte todo lo que necesitas, ¿cómo no vas a confiar? Que él pueda ser tu pastor en quien puedas descansar totalmente sin preocuparte. Dios te bendiga.
*Pastor evangélico, miembro del Comipaz

