Compromiso con la memoria
Memoria y olvido son cara y cruz, el anverso y el reverso de una misma cosa. Nuestra relación con el tiempo y el lugar. Nuestra relación con nuestras decisiones, acciones y hechos realizados.
En 2004, apenas meses después de haber asumido como intendente municipal de la ciudad de Córdoba, autorizamos a Darío Olmos y a su equipo de Antropología Forense a realizar la búsqueda y la investigación pertinente de víctimas del terrorismo de Estado durante el último proceso militar, en el cementerio San Vicente. Durante la administración anterior, tal permiso había sido denegado y, a partir de esa decisión, no sólo fue posible revelar la existencia de fosas comunes, sino también inaugurar una política de derechos humanos desde el municipio.En la base de nuestra gestión municipal, existieron decisiones, convicciones y resultados que hoy, en perspectiva, es necesario celebrar y honrar, como el Memorial de los Desaparecidos en aquel cementerio, un aporte para la construcción y la búsqueda de la verdad histórica de nuestro pueblo.Allí se encuentran las tumbas de víctimas de la dictadura militar, recuperadas por aquel equipo antropológico, y allí también, desde aquel momento, el Frente Cívico conmemora y reflexiona sobre el golpe militar del 24 de marzo de 1976.El Memorial es un terreno de la ciudad para ejercer nuestro derecho a no olvidar. Memoria y olvido son cara y cruz, el anverso y el reverso de una misma cosa. Nuestra relación con el tiempo y el lugar. Nuestra relación con nuestras decisiones, acciones y hechos realizados. Es decir, lo que somos, a cuenta de lo vivido y a cuenta de lo por vivir.Es un espacio de la ciudad para recordar a quienes por la fuerza fueron convertidos en ausencia, pero también es un espacio para los actuales ciudadanos de Córdoba, quienes con su presencia en las calles, en las marchas y en estos lugares dan visibilidad a los reclamos de justicia.Por eso, al cabo de todos estos años, nuestra fuerza política presentó declaraciones de principios y renovó el valor simbólico del memorial, pues allí no sólo están presentes los desaparecidos, sino que esa presencia también puede interpelarnos acerca de si mantenemos hoy la lucha por los derechos humanos.Es un espacio significativo, además, porque reunirnos allí puede gestar la unidad de actitudes y compromisos para un accionar común. Pues estos lugares de la memoria también pueden transponer lo evocativo y situarnos en terrenos de conciencia, compromiso y solidaridad, valores que forman parte de nuestra agenda. El memorial es un espacio físico que recibió la misión y la voluntad de contribuir a entender los hechos aberrantes del pasado, y resume nuestra obligación moral e institucional de ser garantes de que ello no vuelva a suceder. Por eso, la reunión del Frente Cívico, organizada por su juventud, renueva y conmemora la década del Memorial de los desaparecidos del cementerio San Vicente, asumiendo la tarea permanente de construir y proyectar la memoria y poner en valor nuestra consigna: "Quien deja huellas, jamás desaparece".

