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Advertencia sobre un nuevo ente de control

La experiencia del Ersep provincial debería llamar a reflexión a los concejales oficialistas que disponen del número necesario como para aprobar sin más la iniciativa que aquí se comenta.

01 de diciembre de 2017 a las 12:51 a. m.
Advertencia sobre un nuevo ente de control
El nuevo ente tendría a su cargo todo lo vinculado con la prestación, el control y las tarifas de los servicios que presta el Estado municipal. (Pedro Castillo)

Podría ser una buena noticia que el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba defina por estos días la creación de un Ente Municipal de Servicios Públicos, una suerte de versión del conocido Ersep provincial. Este nuevo ente tendría a su cargo todo lo vinculado con la prestación, el control y las tarifas de los servicios que presta el Estado municipal.

“Podría ser”, decimos, porque las experiencias en la materia no acumulan los mejores antecedentes. Para corroborarlo, allí está uno creado no hace mucho: el Ente de Obras y Servicios Públicos (Esop).

Es que la experiencia del Ersep provincial no es de las que pueden recomendarse en el manual de buenas prácticas administrativas. Siempre a caballo de mayorías oficialistas, se ha dedicado a convalidar cuadros tarifarios de crípticos orígenes y herméticas razones.

El antecedente debería llamar a reflexión a los concejales oficialistas que disponen del número necesario como para aprobar sin más la iniciativa que aquí se comenta.

Calidad de servicios y tarifas acordes deberían ser las razones de existencia del nuevo ente, algo que los cordobeses agradecerían, agobiados por el costo de prestaciones mezquinas y precios dignos del Primer Mundo, sin obviar que el destinatario sería un contribuyente que cada vez goza de menos derechos, mientras suma obligaciones. Pero el pasado nos condena. Nos condena, debe recordarse, por la acendrada práctica de colonizar los organismos de control a la que sucumben todas las administraciones, dejando para más tarde el cumplimiento de las promesas de transparencia. Y no vale la pena detallar en esto el largo listado de casos nacionales, provinciales y municipales.

Por ello el ente propuesto en este caso debería tener garantizada su independencia. En función de ello, es requisito indispensable que no tenga mayoría oficialista, a menos que la idea subyacente sea sacar el tema tarifario del Concejo Deliberante y ponerlo en manos de un organismo funcional, con el propósito de que tan delicada cuestión funcione en el municipio como en la provincia: sin control parlamentario.

Tal objetivo implicaría la constitución de un nuevo órgano burocrático que los cordobeses sostendrían con el pago de sus respectivas tasas, para obtener a cambio menos explicaciones de las que hoy se les ofrecen.

Y, como quien avisa no traiciona, debería considerarse como condición indispensable que el ente no implique la creación de una nueva oficina de empleos en un municipio ya superpoblado de empleados y funcionarios. Vale, en esto, aquello de que la gente es buena, pero si se la controla es mejor. Por una vez, los cordobeses deberían concluir que en este caso, como no sucedió en otros, alguien pensó en ellos.