Vuelven los faroleros
Se viene el verano anticipando días infernales y todo indica que el sistema eléctrico provincial no sólo no se va a bancar un pico de calor, sino que los cordobeses van a tener que manejar en las noches estivales como sus ancestros de la época de la colonia.
Se viene el verano anticipando días infernales y todo indica que el sistema eléctrico provincial no sólo no se va a bancar un pico de calor, sino que los cordobeses van a tener que manejar en las noches estivales como sus ancestros de la época de la colonia. La afirmación no es caprichosa, sino que obedece a la existencia de un plan de contingencia (plan B) en materia lumínica, que circula en el más absoluto secreto por los despachos de gobierno, y que plantea la colocación de 153 mil faroles con velas de grasa en las esquinas de las principales ciudades de la provincia, especialmente en las ya de por sí poco alumbradas calles de la capital. "Se van a instalar aduciendo una función netamente ornamental y turística, pero cuando se vengan los apagones van a ser encendidos por cientos de faroleros Plan Primer Paso (en estos momentos están realizando los cursos de capacitación correspondientes), que serán lanzados a las calles ataviados con indumentaria gauchesca y con sus correspondientes mecheros. De esta forma lograremos que se vea algo al menos en las esquinas", afirmó el funcionario José Penumbra, padre de la idea y titular de la flamante Subsecretaría de Apagones y Oscurecimientos de la Provincia.Si bien Penumbra consideró que la concreción del proyecto podría generar la reaparición de los guapos de principios del siglo pasado armados con facones, el funcionario aseguró que la situación ha sido contemplada y evaluada. "Los faroles atraen a los guapos como las luminarias modernas a los insectos, pero es preferible la presencia de estos amenazantes personajes del pasado a la oscuridad absoluta", afirmó.Otra iniciativa de Penumbra (catalogada de "revolucionaria" en los pasillos oficiales) es la de aprovechar la energía renovable y no contaminante que se genera en las clases de spinning en los gimnasios de la ciudad. El proyecto toma en cuenta el notable esfuerzo de miles de cordobeses que todos los días pedalean durante horas (algunos de manera desesperada) con la finalidad de ponerse en forma y lucir medianamente presentables en el verano.En conjunto, estos transpirados gimnastas vocacionales estarían generando un total de 46 megavatios diarios (el 10 por ciento de la capacidad de generación de la Central Bicentenario), suficientes como para mantener iluminada a giorno a una ciudad del tamaño de Villa Dolores durante 12 horas. "Si conseguimos incorporar esta producción energética al sistema, habremos dado un paso más hacia la independencia y el autoabastecimiento eléctrico provincial", aseguró Penumbra. Pero a nadie escapa que sería fundamental lograr movilizar a los pedalistas hacia los gimnasios durante los apagones, para que pedaleen hasta que se normalice el suministro. "Sería fantástico lograr algo así, aunque para llegar a ese compromiso tendrían que 'ponerse la camiseta' del Modelo Energético Córdoba", agregó el funcionario.El proyecto contempla incluso mejorar el rendimiento energético de las clases de spinning (el objetivo es alcanzar la meta de los 80 megavatios-gimnasio), mediante la provisión gratuita de bebidas, complejos vitamínicos y alimentos ultraenergizantes (plátanos, dátiles, espinaca, albóndigas, raciones de fresco y batata, etcétera), a los alumnos para que intensifiquen sus rutinas. Estas y otras medidas que se lanzarán en los próximos días tienen como finalidad mejorar un panorama complicado en materia de cortes de suministro eléctrico."Estadísticamente, el tándem Epec-Transener ofrece menos garantías que la defensa de Godoy Cruz. El club mendocino acumula 30 goles en lo que va del torneo, y en lo que va de la primavera la dupla energética local ya suma dos megacortes, cuando todavía falta bastante para el verano", explicó el especialista en energía José Dínamo.Desde el Gobierno provincial, en tanto, hay quienes insisten en la existencia de sabotajes, aunque no logran identificar todavía a los autores. "Por el modus operandi podrían ser maquis de la resistencia francesa, que durante la ocupación nazi de su país saboteaban fuentes de energía, líneas férreas, etcétera, aunque la resistencia checa también operaba de forma similar", especuló un funcionario. "En definitiva, no descartamos ninguna hipótesis, ni siquiera el accionar de duendes traviesos", finalizó.De todos modos, en ámbitos gubernamentales se procura quitarle dramatismo al problema de los apagones. La idea es encontrarle algunos puntos a favor, como el ambiente romántico e intimista que genera cenar en la más absoluta oscuridad o bajo la tenue luz de las velas, la seguridad que implica que las ciudades de la provincia no sean detectadas desde el aire para un eventual bombardeo nocturno, o la destreza conductiva que se adquiere cruzando esquinas con semáforos apagados. En síntesis, que los apagones no oscurezcan la creatividad.

