Un relato europeo sobre los colonos israelíes
La Unión Europea no pudo mostrar una posición conjunta respecto de Medio Oriente. ¿Puede desarrollar una política exterior común?
Solamente un país miembro de la Unión Europea (República Checa) votó en contra del reconocimiento de Palestina como miembro de Naciones Unidas con el estatuto de Estado observador. De los 26 restantes, 14 votaron a favor (Francia, Italia y España, incluidas) y 12 se abstuvieron (entre ellos, aliados tan tradicionales de Israel como Alemania y Holanda). Los nueve votos en contra fueron los del propio Israel, Estados Unidos, Canadá, Panamá, y cuatro pequeños estados del Pacífico, Islas Marshall, Micronesia, Nauru y Palau. Probablemente nunca hasta ahora había quedado tan claro que los intereses de Israel y de Estados Unidos, que se presenta en todo el mundo como una potencia dialogante, salvo en Medio Oriente, empiezan a ser divergentes. Washington gestionará como pueda esa situación, pero está claro que el voto de Naciones Unidas refleja una realidad: la política de Israel de ocupación y progresiva colonización de los territorios palestinos, y la cruel manera en la que se gestiona están suscitando cada día mayor irritación. La formidable fuerza de las imágenes en Internet y en emisoras como Al Jazeera, con que los palestinos consiguen por primera vez en su historia traspasar el muro de silencio y aislamiento que los ha rodeado durante décadas, está teniendo un efecto político real y esa nueva circunstancia no tiene ya vuelta atrás. Es verdad que la Unión Europea no ha sido capaz de mostrar una posición conjunta, en una nueva demostración de la imposibilidad de desarrollar una política exterior común, pero sí está apareciendo esa unanimidad en documentos internos, de menor influencia política, desde luego, donde queda reflejado ese creciente enojo. La UE no va a cambiar su firme defensa de la existencia del Estado de Israel y de su derecho a la seguridad, pero cada día más, sin mucha publicidad, pero con insistencia, está advirtiendo a Tel Aviv que también existen los derechos de los palestinos y que son reiteradamente violados por israelíes. El último de esos documentos, que quizás sea el responsable de la inesperada abstención de Alemania en la ONU, es el aprobado por el Comité Político y de Seguridad de la UE el 16 de noviembre, en el que se denuncian el incremento de los ataques que realizan los colonos israelíes en territorios palestinos contra población civil y la evidente impunidad con la que actúan. "Los diplomáticos europeos deben estar atentos a este problema y hacerse presentes incluso en los juicios que se puedan plantear".El documento expresa la preocupación del comité por la violencia de los colonos y sus provocaciones contra civiles palestinos y pide al gobierno israelí que cumpla con las obligaciones que establecen las leyes internacionales y lleve a esos extremistas ante los tribunales. "Los ataques son cada vez más severos y, en algunas áreas, más coordinados", explica. Además, son mucho más frecuentes: aumentaron un 32 por ciento en 2011 respecto de 2010, y afectan a palestinos, mujeres y niños, así como a sus campos agrícolas (10 mil árboles han sido arrancados) y a sus lugares de culto (se han destruido más de 10 mezquitas sólo este año). Sistema de coerción. La mayoría de esas agresiones tienen lugar en Cisjordania y muchas de ellas "parecen ser parte de un sistema de coerción que intenta forzar a las comunidades palestinas a abandonar el área a fin de poder expandir los asentamientos israelíes". Los expertos de la UE se felicitan por la reciente y "fuerte condena" de esos actos violentos por parte del gobierno israelí (el ministro de Exteriores dijo que eran actos terroristas), pero lamentan que las autoridades israelíes no tomen firmes acciones contra estos actos, "contribuyendo así a una cultura de impunidad en la que la violencia continúa". El 90 por ciento de las denuncias de las que ha tenido conocimiento la ONU han sido descartadas sin detenciones. Además, protesta el documento europeo, muchas víctimas no pueden siquiera presentar sus reclamos porque las comisarías están precisamente en los asentamientos de colonos, donde los palestinos no pueden entrar. El Comité Político y de Seguridad de la UE termina dando la luz verde para que los países que lo deseen impongan la prohibición de dar visados a esos colones israelíes violentos, de manera que no puedan viajar a la UE.

