Un incansable constructor de paz y su invitación: “Hacer lo mejor que podamos”
Ali Alejandro Badrán es uno de los motores del Comipaz. Entre sus proyectos, se destacan el curso “Educación en valores” para escuelas secundarias, la campaña “Contagiando Valores” y la iniciativa de Turismo religioso. Un testimonio de optimismo y sabiduría prodigiosa.
Todo su tiempo está dedicado a trabajar por la paz. Escucharlo unos instantes es suficiente para contagiarse de su serenidad y optimismo. "El mal existe, como existe el bien. Pero el bien siempre ha superado al mal. El ser humano tiene conciencia y razona. El razonamiento de todos es vivir en paz", resume Ali Alejandro Badrán con la mirada puesta sobre el costado positivo de la vida. Como imán de la comunidad islámica en la provincia de Córdoba, Badrán integra desde 2002 el Comité Interreligioso por la Paz (Comipaz): "El cambio fundamental que hemos logrado es el pluralismo. Nos hemos enriquecido hablando con el otro. Lo importante es reconocer y aceptar las diferencias. Jamás debemos ofendernos".
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El Comipaz reúne a hombres y mujeres religiosos, junto con laicos de diferentes edades y tradiciones. En un clima de colaboración, llevan adelante proyectos de educación, congresos, mediaciones, al mismo tiempo que escriben oraciones interreligiosas, artículos y libros. Entre las actividades destacadas, Badrán explica el sentido de la campaña Contagiemos Valores:
"Creemos que los valores no se han perdido, si no que se han dejado de lado. Entonces, nos propusimos rescatarlos y contagiarlos. Uno de ellos: la solidaridad. Si siempre lo pusiéramos en práctica, nos ayudaríamos y podríamos vivir en un mundo un poco mejor".

Otro valor que el referente de la comunidad islámica invita a abrazar es el optimismo. Entre sonrisas, acerca uno de sus sabios consejos, de esos que siempre es bueno atesorar: “Tenemos que ver la parte llena del vaso y no la parte vacía. El optimismo es estar siempre pensando en hacer cosas buenas y lo que ocurra malo, tratar de dejarlo de lado, solucionarlo y hacer lo mejor que podamos”.
Junto con llevar un mensaje de paz, Badrán acerca un pedido a los medios de comunicación: destacar los actos bondadosos que lleva a cabo la humanidad. Considera que lo “bueno queda de lado” y que es necesario darle más protagonismo.
VOTACIÓN. Para votar a Ali, clic acá. Para construir la paz, educar es la claveUno de los frutos del Comipaz es que el Ministerio de Educación de Córdoba les haya permitido dictar un curso que se llama Educación en valores, a través del cual todos los alumnos de la escuela secundaria visitan los templos religiosos. Durante el recorrido (que contempla la catedral, la mezquita, la sinagoga judía y una iglesia evangélica), se abren espacios de debate.

Por otra parte, al consultarle a Badrán cómo es posible construir la paz desde cada uno, explica con total simplicidad:
"Hay que empezar por el núcleo familiar. En cada familia debemos inculcar a todos los integrantes que no se deben enfrentar entre ellos. Eso se va transmitiendo también al grupo social con el cuál te movés, en tu ciudad y después se va expandiendo. La base es la educación".
A su vez, en medio de un escenario internacional convulsionado, Badrán indica que existe una confusión al hablar de fundamentalismo islámico: "Terminemos de decir terrorismo religioso porque no existe. Todas las religiones buscamos la paz. En el Islam el saludo típico de todos los días entre dos personas es: 'la paz sea contigo' y la contestación es: 'que contigo sea la paz'. La mayoría desconoce los principios básicos de las religiones". Turismo religioso y Premios ComipazEntre los proyectos en los que están trabajando actualmente se encuentra la iniciativa de Turismo religioso. Consiste en que personas que vienen a visitar nuestra ciudad, recorran también los principales templos religiosos. "Lo que me ha sorprendido es que gente que viene de otros países del mundo, en un 95% desconocen lo que es el Islam", cuenta asombrado Badrán.

En paralelo, están organizando la entrega de Premios Comipaz. Se trata de una distinción a instituciones benéficas, que se organiza anualmente, para premiar a aquellos que se han destacado y buscado obras de bien.
Para continuar con sus proyectos, Badrán destaca que la ayuda que necesitan es sobre todo espiritual: “Estamos con los brazos abiertos. Necesitamos el trabajo y el apoyo espiritual. Bienvenidas las sugerencias acerca de lo que podemos cambiar. La ayuda material es necesaria para hacer el bien. Dios los va a iluminar a todos y a su vez la bendición es para todos”.
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