Todavía me parece un sueño inalcanzable
Empecé en Hortensia en mayo de 1977, allá por el número 99. Omar Fabaz.
07 de agosto de 2011 a las 12:02 a. m.
Empecé en Hortensia en mayo de 1977, allá por el número 99. Llevé unos dibujos que fueron revisados por el impresionante Alberto Cognigni (impresionante por el tamaño y por lo reconocido que era como artista), quien con su voz característica, de la que ninguno de los que lo conocimos se olvidará jamás, me dijo: "Los dibujos son malos, pibe". La desazón y la vergüenza me invadieron. Y agregó: "Pero las ideas son buenas, ¿por qué no escribís algo para la revista?". Así empecé: sencillamente. Siempre sentí estar en el lugar equivocado, formando parte de la historia del humor de Córdoba. A la distancia me recuerdo, con 22 jóvenes años y el asombro total de haber cumplido un sueño inalcanzable. A veces se me hace que no despertaré nunca.

