Randazzo, todo un estilo
El ministro del Interior quería que su conferencia de prensa tuviera repercusión, y lo logró. Luis Heredia.
Con su memorable conferencia de prensa del martes pasado, al ministro del Interior, Florencio Randazzo, le cabe el reconocimiento de ser el responsable de haber generado un antes y un después en las reuniones con el periodismo en la Casa Rosada. "Tras la reciente intervención del ministro, las conferencias de prensa insoportablemente pesadas y tediosas de los funcionarios son parte del pasado, ahora se impone el estilo Randazzo, es decir conferencias de prensa con acción", arriesgó el especialista en tendencias comunicacionales Juan Carlos Coaxil. "No hay marcha atrás. Randazzo cortó las cintas de un camino de ida, abrió las conferencias de prensa de la Rosada al gran público, pero ahora ese público quiere lo que científicamente se denomina 'quilombo'. A partir de ahora, el funcionario que suba a informar de cualquier cosa, lo primero que va a tener que hacer es bardear a los periodistas presentes, y a su vez bancarse las réplicas airadas, si quiere tener audiencia y sostenerse en el minuto a minuto", aseguró el experto. En cuanto a las razones que llevaron a Randazzo a dar semejante golpe de timón en materia comunicacional, la opiniones críticas creyeron ver una actitud antidemocrática del ministro y en definitiva del gobierno, al fustigar a los medios de prensa. Otros opinaron que se trató de un ademán desconsiderado, ya que los representantes de los medios habían sido convocados, y es de muy mala educación tratar mal a los invitados. "No se puede invitar gente a cenar y durante la comida criticarlos porque vinieron mal vestidos, porque tienen mal aliento o porque generan inquietantes ruidos al ingerir", afirma Urbano Cortés, licenciado en modales y maneras.Sin embargo, otra versión indica que Randazzo quería que su conferencia de prensa tuviera repercusión, ya que era una de las escasas oportunidades mediáticas que se le presentaban después de haber perdido en la carrera por la vicepresidencia (llegó en el 56º lugar). "Quería salir a comprar el asado el fin de semana y que el carnicero lo reconociera y le dijera 'lo vi el martes, a partir de ahora no me pierdo ninguna de sus conferencias de prensa'", asegura un miembro del entorno.El problema que es que en su fuero más íntimo, el titular de Interior sabía que su reunión con el periodismo iba camino al fracaso. "Randazzo asumía que si no hacía algo iba a tener apenas una milésima de rating , debido a que no tiene el carisma ni la facha ni la dentadura de Boudou. El Ministerio del Interior es el menos glamoroso de todos, por no decir el más sombrío, ya que encima se llama Florencio", opinan desde un ministerio cercano.La conferencia de prensa estaba condenada a pasar sin pena ni gloria, porque además sólo tenía para informar los resultados finales de la primarias (Randazzo solicitó se le permitiera sumar el pronóstico extendido del tiempo para hacerla más interesante, pero no fue autorizado). "Es muy duro salir a escena y saber que todo el mundo va empezar a hacer zapping . Es una sensación bloqueante. Por eso es comprensible que se propusiera ganar audiencia y lo meritorio es que lo logró", afirman los expertos en estrategias televisivas."Así como al recientemente desaparecido 'Pipo' Mancera se le denominó con justicia el 'Sr. Televisión' por haber revolucionado el medio, a Randazzo bien le caería la calificación de 'Sr. Conferencia de Prensa", estiman estos especialistas.A partir de ahora se abre un abanico de posibilidades para el polémico ministro, como por ejemplo ser invitado como moderador de los debates televisivos entre candidatos. "La idea es que antes de iniciar el debate dedique unos cuantos minutos a despotricar contra los participantes, como para romper el hielo y atrapar a la audiencia", afirman los que saben. La democracia es el único remedio contra los comportamientos antidemocráticos, pero no puede hacer nada contra la tiranía del rating.

