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“¿¡Queeé..!?”: cosas que tenés que hacer para no perder audición antes de los 35

03 de diciembre de 2020, 14:29
Dra. Florencia Fernández*
“¿¡Queeé..!?”: cosas que tenés que hacer para no perder audición antes de los 35
La pérdida de audición puede deberse a causas congénitas, pero también al uso de antibióticos tóxicos o la exposición a ruidos excesivos.
  • Para 2050, se estima que una de cada 10 personas sufrirá pérdida de audición discapacitante.
  • Hisopos de algodón vs. higiene segura.
  • "Tips" para cuidarte de los ruidos extremos.

Según la Organización Mundial de la Salud, 466 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición discapacitante; y de ese total, 34 millones son niños. Y se calcula que para el 2050 una de cada 10 sufrirá una pérdida de audición de este tipo.

A su vez, los jóvenes que nacieron con audición normal también se encuentran en riesgo por la exposición a ruidos de alta intensidad.

Unas 1.100 millones de personas de entre 12 y 35 años podrían padecer pérdida de audición por su exposición al ruido en contextos recreativos.

Las causas de la pérdida de audición y la sordera pueden ser congénitas, es decir, manifestarse en el momento del nacimiento o inmediatamente después, producto de factores hereditarios y de complicaciones durante el embarazo y el parto (rubeola materna, sífilis u otras infecciones), así como por bajo peso al nacer, requerimientos de oxígeno luego del parto o uso de antibióticos tóxicos para el oído.

También hay otro grupo de causas que se producen tras el nacimiento, en los años siguientes; y entre ellas se destacan la meningitis, el sarampión, las infecciones crónicas de oído y la exposición a ruidos excesivos.

Lo bueno es que existen medidas de prevención y políticas públicas para evitarlas:

  • Vacunación obligatoria en recién nacidos, infancia y embarazadas.
  • Screening de infecciones como la sífilis y otras enfermedades en embarazadas.
  • Programas de salud infantil y salud materna para reforzar las medidas de cuidado.
  • Programas de detección de hipoacusia en el recién nacido y de seguimiento para niños con pruebas alteradas o con factores de riesgo.

Por otra parte, hay una serie de factores sobre los que se puede trabajar para sortear lesiones del sistema auditivo:

  • Usar protección ante sonidos altos: empleo de auriculares de inserción y de copa en exposiciones laborales a ruidos de alta intensidad; procurarnos alguna de estas protecciones si vamos a exponernos a lugares en donde se desarrollan recitales, boliches bailables y otros lugares donde hay música y ruido desmedidos.
  • No insertar objetos extraños en los oídos, como hisopos, ya que si bien son promocionados para la higiene personal, pueden producir traumatismos del conducto y de la membrana timpánica, además de infecciones.
  • Tampoco emplear otros instrumentos que se encuentran a la venta para la limpieza, pues el oído tiene sus propios mecanismos autolimpiantes: la piel crece desde la membrana timpánica hacia el orificio externo y arrastra los restos de descamación de la piel y la secreción ceruminosa producida por las glándulas internas. Si sentimos el oído tapado, hay que concurrir al médico.
  • Evitar el contacto con agua sucia.

La mayoría de las infecciones de oídos pueden sortearse si se cuidan adecuadamente. Ante la presencia de síntomas como dolor, supuración, fiebre u otros, es conveniente consultar con el médico y evitar la automedicación.

* Especialista en Otología del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Italiano ([email protected])

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