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Pueblos de alta gama

Alucinantes declaraciones de José Testa Ferro, titular de la Cámara Argentina de Evasores.

17 de noviembre de 2014 a las 12:01 a. m.
Pueblos de alta gama

Sólo hay una cosa tan difícil en Argentina como la de reunir los euros necesarios para pagar una Ferrari y traerla: encontrar algún pueblo que no aparezca ni en las fotos satelitales de Google Maps, para radicarla y así evadir los altos costos impositivos que se deberían pagar en las principales ciudades del país. Lo ocurrido días atrás, con el descubrimiento de miles de carísimos coches de alta gama inscriptos en sitios baldíos de imperceptibles localidades neuquinas, revela el esfuerzo que hay que hacer para tratar de escapar a la voracidad de los cobradores de impuestos. José Testa Ferro, titular de la Cámara Argentina de Evasores y Deudores Contumaces del Fisco, se quejó amargamente de lo sucedido con sus afiliados, muchos de los cuales ahora le están exigiendo explicaciones sobre lo sucedido. "No vamos a negar que recomendamos a nuestros socios inscribir los autos en San Patricio del Chañar, pero lo hicimos porque una paciente tarea de selección había revelado que era una de las ocho poblaciones más desconocidas de la Argentina", se excusó. "Cómo sería de oculta que todos los años (en julio) en San Patricio se realizaba el Festival Regional del Ostracismo (que incluía la elección de la reina), celebración que hoy no tiene sentido porque todo el país habla del pueblo y perdió su espíritu", agregó. En cuanto a cómo se descubrió la gigantesca maniobra que lo dejó tan mal parado, Testa Ferro dejó entrever que la Cámara de Evasores podría estar "infiltrada" por agentes encubiertos del fisco o, en su defecto, tener a un "arrepentido" en las filas de la organización, es decir, algún afiliado que afectado por trastornos de conducta habría empezado a pagar impuestos y pretendería que todos los miembros de la organización hagan lo mismo. "Hay que encontrar a ese desequilibrado antes de que nos mande a la ruina", masculló otro dirigente, mientras hacía cuentas de cuánto debía pagar por una réplica de un Batimóvil, que había inscripto como Villa Muérdago. Sin embargo, los sabuesos de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (Arba), responsables de haber detectado a San Patricio del Chañar, aseguran que todo fue producto de un milimétrico rastrillaje satelital del territorio argentino. Según afirman, "hubo una fotografía que llamó la atención porque aparecía un asentamiento humano con una notable presencia de autos de alta gama, se tomaron las coordenadas, se organizó una expedición (compuesta por voluntarios) que partió hacia Neuquén y se descubrieron San Patricio del Chañar y la maniobra de evasión".Pero este traspié impositivo, que los afectados comparan con la caída de Constantinopla en manos de los turcos, no desanimó a los referentes de la familia evasora, que ya han puesto manos a la obra en la búsqueda del "pueblo perdido perfecto" para inscribir sus onerosos autos importados. "La propuesta es tentadora, porque llegamos con nuestros coches y nuestro glamour , y a un pueblo olvidado y escondido de la geografía argentina lo subimos al estatus de paraíso fiscal en horas", afirmó un evasor con fama (con fama de evasor). De todos modos, una posibilidad que la central evasora está evaluando con seriedad es la de cerrar un acuerdo con Erks, la ciudad extraterrestre subterránea que existe bajo el Uritorco. "No nos comemos un garrón más. Queremos sellar un acuerdo con el intendente cósmico de Erks similar a los que hicimos con Soto (intendente de San Patricio del Chañar), pero el problema es que todavía no encontramos por dónde entrar a la ciudad", afirmó el dueño de un Lamborghini Veneno. "En Capilla del Monte, un baqueano dijo que hay siete portales dimensionales de ingreso, pero aún no dimos con ninguno, pero de alguna forma vamos a ingresar porque nos impulsa y nos guía el empeño de evadir. No puede ser que uno gaste cientos de miles de dólares en un auto y encima te quieran matar con los impuestos. Este país está infiltrado por el marxismo", sentenció, antes de partir en el Lamborghini que en su enorme spoiler trasero luce la leyenda "¡Que paguen los giles!".