Padres e hijos del siglo 21
Postal 1. Hall de ingreso del Museo de los Niños. Un papá empujando con el codo un coche de bebé todo terreno; con una mano sostiene un celular cerca de su oreja, con la otra agarra a una niña de 3 años. De su mochila asoman una botella de agua mineral, mamaderas y chupete. Intenta hablar bajo pero se entiende que trata de convencer a una secretaria para que su jefe lo reciba mañana, en cualquier horario. La niña tironea la mano y le reclama con insistencia que le compre algo. Como no obtiene respuesta, entonces dice que quiere hacer pis.
Más tarde, en la sala para pintar con crayones y témperas, mientras el bebé duerme y la niña pinta, el papá vuelve a hablar por celular. Esta vez, con su esposa: le dice que no se preocupe si hoy llega tarde, que están entretenidos y que de vuelta a casa él se encarga de la cena, de bañar a los niños y de hacerlos dormir.
Postal 2. Una plaza pública con rejas exteriores que serán cerradas a la noche y rejas internas que marcan distintos entornos: el espacio verde, el espacio de juegos para niños pequeños y el espacio para mascotas. Entre espacio y espacio, sendas para caminar, y por allí pasean dos mujeres empujando cochecitos con niños pequeños y conversando plácidamente. Por la conversación se nota que son mamás, pero no de los niños que cuidan.
Postal 3. Programa de investigación en la televisión chilena. Primer segmento. Las guarderías nocturnas para mamás que trabajan han implementando el servicio de transporte desde el lugar de trabajo de la mamá, pasando por la guardería a retirar al niño y de vuelta a casa. Segundo segmento. Las mujeres postergan la maternidad y, según el último estudio del Instituto Nacional de Estadísticas, la fecundidad en Chile bajó un 59 por ciento en casi 60 años, y hay un aumento, en los últimos seis años, de madres primerizas que tienen más de 30. El dato que sigue siendo significativo es el número de mamás menores de 20 años, principalmente mujeres de bajos ingresos.
Tal vez este sea un enfoque diferente sobre la niñez, pero sin padres no hay niños. Y nosotros, los que somos padres, los que vamos a serlo, y los que vamos a planificarlo en el futuro, estamos modificando continua y rápidamente nuestros comportamientos culturales. Cada vez más papás participan en la crianza de sus hijos, comparten las tareas del hogar y comienzan a ser hombres " multi tasks ".
Cada vez más actividades del hogar y relacionadas con la crianza de los niños exigen ser tercerizadas. Cada vez más mujeres se insertan en el mundo laboral y planifican su carrera profesional. Y el ámbito de la casa y la vida familiar deja de ser privativamente femenino. Ya sea por necesidad económica y/o por opción, se posterga la decisión de tener hijos en muchos casos.
En este contexto, cuando hay niños en la casa, se ha vuelto necesario contar con una buena agenda de servicios de niñeras, organización de fiestas infantiles, alquiler de disfraces, transportes escolares, delivery de comida sana, actividades extraescolares (teatro, danza, dibujo, música, gimnasia, deportes, vida en la naturaleza), y, por qué no, alguien que nos asesore sobre cómo festejar un cumpleaños o Navidad y no morir en el intento.

