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Ni Yrigoyen ni Perón, apenas Cristina

Sin cercanía política ni económica, Cristina parece haberse metido en un lugar de la historia que aún no le corresponde.

17 de abril de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Ni Yrigoyen ni Perón, apenas Cristina

Uno de los lugares más comunes es aquel que alude a que "las comparaciones son odiosas". Y en realidad tiene mucha sabiduría callejera, por lo menos en lo que nos dejó la semana anterior. En calidad de imputada, y en una declaración escrita ante el juez Claudio Bonadio, Cristina Kirchner bajó nada menos que el panteón más popular de la política argentina al comparar su situación con las de Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón. Y lo hizo nada menos que en un mitin que abría el rosario de presentaciones judiciales que deberá afrontar por las cuatro causas en las que está involucrada: dólar futuro, el proceso a Lázaro Báez, Hotesur y la sociedad Los Sauces.Que Cristina los mencionara, cuanto menos asoma como una falta de respeto para con esas figuras fundacionales. Ambos fueron derrocados por golpes militares y los dos pasaron por situaciones económicas que estaban en las antípodas de la expresidenta.Más allá de la distancia política y la forma de ejercerla que tuvieron los tres, ni Yrigoyen ni Perón disfrutaron de una cadena de hoteles –y menos que fuera sospechada de lavado de dinero–, tampoco propiedades en la zona de mayor valor turístico de la Argentina, ni residencias en barrios de millonarios.Yrigoyen, quien presidió el país en los períodos 1916-22 y 1928-30, murió en la pobreza después de ser derrocado y de ser confinado en la isla Martín García. Si bien había llegado a ser un mediano terrateniente, fue perdiendo sus bienes en el fragor de la lucha política. Llegó con algo y se fue sin nada, justo lo contrario a nuestros días.Cuando fue derrocado, a Juan Domingo Perón le atribuyeron lo que no tenía. En su derrotero por dictaduras latinoamericanas, vivió con austeridad y rogando que el anfitrión de turno no fuese derrocado, porque ello lo haría poner pies en polvorosa. Pensiones, hoteles de medio pelo y algunas residencias de escaso lujo acogieron a Perón en Paraguay, Venezuela, Panamá y República Dominicana.Perón, en la España que gobernaba el dictador Francisco Franco, compró un terreno en Navalmanzano 5, cuando ya hacía cuatro años que residía en Europa y esa zona de Madrid era un descampado. Luego allí construyó su famosa residencia de Puerta de Hierro, con el dinero que le acercaron algunos gremios y empresarios que se habían beneficiado durante su gobierno y lo ayudaban, entre ellos Jorge Antonio y Héctor "Pajarito" Villalón. Incluso, al dejar Dominicana, el dictador Rafael "el Chivo" Trujillo le dio 25 mil dólares a modo de obsequio.Tanto Perón como su viuda, la expresidenta María Estela Martínez, vivieron en un marco austero. Lo que quedó de la venta de Puerta de Hierro –en cuatro millones de dólares–, donde se construyó un complejo de departamentos, fue repartida casi en su mayoría entre los herederos de Eva Duarte.Sin cercanía política ni económica, Cristina parece haberse metido en un lugar de la historia que aún no le corresponde.