Máxima, la nueva rival de Cristina
La inesperada noticia que asegura que la argentina Máxima Zorreguieta será reina honoraria de los Países Bajos sacudió la arena de los argentinos que pudieron salir de vacaciones. Eduardo Bocco.
La inesperada noticia que asegura que la argentina Máxima Zorreguieta será reina honoraria de los Países Bajos sacudió la arena de los argentinos que pudieron salir de vacaciones. La glamorosa información es inofensiva y es un mimo al chauvinismo argentino, que pone una ficha en un casillero impensado. El tema pone blanco sobre negro otras cuestiones que tienen que ver con la frivolidad, los celos enfermizos de la política, y también el dudoso criterio estético de algunas monarcas (ejemplo: los sombreros que usa alguna).Esta semana, por obra y gracia de Máxima, la monarquía se instaló en la agenda pública y el gobierno argentino le dio entidad al tema al inmiscuirse deliberadamente y manifestar su fastidio por la importancia que le daban los medios al presente de Máxima. La mujer de 41 años, licenciada en Economía, pasó de ser agente de inversiones en Nueva York y Bruselas a novia primero y esposa después del todavía príncipe de Holanda. Una historia de película, sin dudas.Funcionarios de primera línea del kirchnerismo se quejaron con dureza de la superficialidad del periodismo argentino, que se ocupa de temas intrascendentes antes de mirar con detenimiento las decisiones que adopta la gestión que conduce la presidenta Cristina Kirchner.Pronosticaron un día antes que las tapas de los diarios se enfocarían en el súbito ascenso de Zorreguieta por sobre la decisión de aumentar 20 por ciento el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, el tributo que, entre otras cosas, castiga bestialmente el bolsillo de los asalariados en blanco.Es que la novedad fechada en Amsterdam ocurrió a mediados de semana, justo el día en que la jefa del Estado tenía pensado sorprender con su anuncio. Y la tarde calurosa de la última semana de enero, sin noticias relevantes de otro tipo, provocó que los medios fueran y vinieran con Máxima una y 100 veces. Se la vio a la chica argentina sola, de novia, casada, con sus hijos, con su suegra, saludando, con y sin sombrero (al revés de otras miembros de familias reales, estos eran hasta bonitos). Fotos y videos para todos los gustos ilustraron las crónicas de la TV, de las páginas web, y estallaron las redes sociales. Es que la gente se prendió a la novela y opinó a sus anchas por Twitter y Facebook mayoritariamente.Los K echaron sapos y culebras y la presión dio resultado: al otro día, la foto de la tapa de todos los diarios independientes del país fue la actual princesita rubia, pero el título se lo ganó el anuncio de Cristina. Era de sentido común, pero algunos caminantes de los pasillos de la Jefatura de Gabinete cuentan, con tonada cordobesa indisimulable, que algunos jóvenes funcionarios argumentaban que la presión sobre los medios esta vez había dado resultado. Sin palabras.Pero Máxima le dio otra buena noticia a la Casa Rosada: el día en que ella asuma será el 30 de abril y a la jornada siguiente no habrá diarios de papel porque se celebra el Día del Trabajador. Seguramente, Cristina respirará tranquila.

