Temas del día:

La punta del ovillo

Hortensia dejó de salir en 1989. Durante estas dos décadas, cada persona que se enteraba de que era hijo del “Gordo” Cognigni evocaba la revista con alegría y nostalgia. Mariano Cognigni.

07 de agosto de 2011 a las 12:02 a. m.
Mariano Cognigni (Editor de www.hortensia.com.ar)
La punta del ovillo

Hortensia dejó de salir en 1989. Durante estas dos décadas, cada persona que se enteraba de que era hijo del "Gordo" Cognigni evocaba la revista con alegría y nostalgia. Enseguida me preguntaban si podía prestarles algunos ejemplares o –mejor aún– la colección completa. Muchos de ellos me recordaban –algunos casi recriminándome– que la revista fue un pilar fundamental de la identidad cultural de los cordobeses y que alguien debería hacer algo para evitar que se pierda su historia. Eso sí, ninguno estaba dispuesto a invertir en ello tiempo, esfuerzo ni dinero. Por fin el año pasado, con mi amigo Ricardo Nates, creamos www.hortensia.com.ar, una biblioteca pública virtual donde los ejemplares de la revista se pueden leer en su formato original. El sitio forma parte de un proyecto cultural más amplio; es un gusto personal y un modo de dejar de buscar falsas excusas para no prestar la colección de la revista. La noticia del sitio web tuvo una notable repercusión periodística a nivel provincial y nacional, fue la punta del ovillo que avivó entre los antiguos lectores el deseo de releer sus páginas y en los más jóvenes la curiosidad por saber de qué se trataba esa publicación de la que tanto escucharon hablar. Entre ambas generaciones ya se han descargado más de tres millones de páginas digitales. Los otros artistas. Varias decenas de colaboradores pasaron por Hortensia ; sin embargo, es habitual que las notas periodísticas citen principalmente a aquellos cuyos apellidos son más conocidos para el público en general porque tuvieron una continuidad en su arte y alcanzaron una plana nacional. Pero cabe destacar que no fueron menores la importancia ni la calidad artística de los colaboradores eventuales, personas que por aquellos años hicieron del ejercicio del humor gráfico o escrito un pasatiempo, un hobby esporádico que ejercían sólo en los momentos libres que les dejaban sus ocupaciones laborales. Algunos apenas publicaron un par de chistes, pero les resultaron suficientes para sentirse parte de la historia y un gran orgullo por ello. Un final de la híper. Alberto Cognigni falleció en 1983. La revista continuó publicándose hasta 1989, con Roberto Di Palma como director, y la incorporación de María Emma Cognigni en la administración. Esta continuidad no fue un logro menor, ya que la falta del "Gordo" Cognigni y de su esposa Sara Catán –quien había muerto un año antes– resultaba un vacío difícil de llenar desde todo punto de vista. Durante ese lapso, la revista sufrió algunos tropiezos y debió adaptarse a los nuevos tiempos, pero prosiguió con su marcha durante casi seis años. En la opinión del historiador y columnista Miguel Bravo Tedín, la verdadera causa del cierre definitivo de Hortensia fue la hiperinflación, la recaudación de la venta no era suficiente para cubrir el nuevo incremento en los costos del papel e impresión, que habían alcanzado porcentajes siderales en sólo 15 días.