La ecología pierde partidarios
La comunidad científica de Estados Unidos se ha movilizado para luchar contra la regresión en la batalla contra el cambio climático. David Alandete.
L a comunidad científica de Estados Unidos se ha movilizado para luchar contra la regresión en la batalla contra el cambio climático. Una semana después de que el Partido Republicano, escéptico en materia ecológica, lograra la mayoría en la Cámara de Representantes, y a tres de que se celebre la cumbre del clima de la ONU, en México, más de 700 científicos se volcaron a dos campañas informativas para contrarrestar el creciente escepticismo ciudadano reflejado en nuevas encuestas: cada vez más norteamericanos ponen en duda la existencia misma del calentamiento global. Este descreimiento ha llegado al Congreso y puede frenar las normas para reducir emisiones de CO2. Un estudio reciente del centro de análisis Pew, publicado a fines de octubre, revela que sólo un 59 por ciento de los norteamericanos cree que existe el cambio climático. La cifra ha decrecido en un 20 por ciento desde 2006. Los votantes conservadores son más escépticos. Sólo un 38 por ciento de los electores republicanos cree que haya pruebas científicas de que la Tierra se esté calentado. La cifra es menor, un 23 por ciento, entre los que simpatizan con el movimiento ultraconservador del Tea Party. Ante datos como estos, el profesor Tom Abrahams, de la Universidad de St. Thomas, en Minnesota, decidió crear un grupo de respuesta rápida a las dudas de ciudadanos e informadores sobre las complejidades del cambio climático. Unos 40 investigadores se han involucrado en la iniciativa. "No puedo creer que haya un 97 por ciento de científicos que mantiene que el calentamiento es un hecho y que eso no se traduzca en la misma unanimidad entre la ciudadanía", asegura. "Por eso decidí crear este equipo de intervención urgente. Al margen de la política, porque no creemos que este sea un asunto político, queremos, simplemente, comunicar algo que entendemos que es ciencia".Junto a ese equipo informativo, la mayor asociación de científicos que estudian ciencias de la tierra y el espacio, la American Geophysical Union, va a retomar una iniciativa que organizó durante la cumbre del clima de la ONU en Copenhague de 2009. Un equipo de unos 700 científicos informará sobre cambio climático a los periodistas de todo el mundo que asistan a la Cumbre de Cancún (del 29 de noviembre y el 10 de diciembre), como estrategia para instruir sobre el tema a la ciudadanía. "Creemos que es un servicio necesario porque los informadores necesitan aclaraciones sobre hechos científicos complejos", explica Christine McEntee, directora ejecutiva de la asociación. "Nuestros miembros tienen el compromiso de proporcionar información precisa y de calidad a la ciudadanía". Desconfianza y Tea Party. Se trata de un empuje de la comunicad científica para comunicar algo que define como un hecho pero que encuentra todavía un elevado grado de escepticismo entre una buena parte de la población. Esa desconfianza se vio agravada por la revelación, en 2009, de que numerosos científicos de renombre habían exagerado los efectos de la contaminación, tras el robo y difusión de miles de correos electrónicos y documentos de los servidores de la universidad británica de East Anglia. Aquel escándalo, conocido como "climagate", provocó una investigación interna de la propia ONU, que en agosto concluyó que debía renovarse íntegramente el comité que produce sus informes científicos. Esto coincide con la próxima llegada a Washington de una mayoría política escéptica en materia medioambiental. En junio de 2009, la Cámara de Representantes aprobó, con la presidencia de la demócrata Nancy Pelosi, una ley que habría limitado, por primera vez en la historia de Estados Unidos, la emisión de gases por parte de centrales energéticas, refinerías y fábricas y que habría reducido la contaminación en un 17 por ciento hasta 2050. Esa ley no fue ratificada en el Senado. Los republicanos ganaron la mayoría de la Cámara. De sus 243 escaños, 28 pertenecen a políticos asociados con el Tea Party.

