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Joaquín Furriel: “Estoy buscando mis límites como actor”

Hace veinte años que se templa con grandes obras teatrales y tiras de tevé. Pero el cine llega ahora. A días de estrenar El patrón, el filme que lo transformó en un carnicero acusado de asesinato, Furriel vuelve a su eje original: la obsesión por el trabajo, el perfil bajo, Alcón y Urdapilleta, la tira diaria con Campanella y varios mundos por contar.

10 de febrero de 2015 a las 02:00 a. m.
Joaquín Furriel: “Estoy buscando mis límites como actor”

Cuenta Joaquín Furriel que está cumpliendo veinte años como intérprete, exactamente la mitad de su vida. Y los festeja, por decirlo de alguna manera, con la actuación de su vida: en El patrón, filme a estrenarse el 26 de febrero, consigue construir un personaje descomunal, encarnando a un carnicero analfabeto, con inconvenientes físicos, que llega del interior para buscar una posibilidad de ascender en la escala social.Siente Joaquín que si bien hace dos décadas que vive de su oficio, hace unos seis años apenas, comenzó a sentir los trabajos de otra manera. "Empecé a buscar desafíos fuertes y creo que algo de eso tiene que ver con la paternidad (es papá de Eloísa, fruto de su relación con Paola Krum), la que me puso en foco con la vida y mi trabajo", analiza.¿Qué querés decir?Que empecé a buscar más herramientas como intérprete, más posibilidades para volcarlas en los personajes que me toquen y, también, para saber cuál es mi límite como actor. Saber a ciencia cierta si podré hacer determinados personajes de mayor exigencia. Logré parte de ese desafío encarnando al Segismundo en La vida es sueño y a Elgar en Rey Lear, donde tuve la suerte de estar con el inmenso Alcón.Hablando de Alcón, tuviste un 2014 muy movilizante con su pérdida y la de Alejandro Urdapilleta, con quienes trabajaste recientemente…Fue un año muy agrio. Alcón y Urdapilleta fueron dos de los actores que más admiré en la vida. Faros, referentes. Y tuve la suerte de trabajar con los dos al mismo tiempo: mientras con "Urda" filmaba Un paraíso para los malditos durante el día, a la noche hacía Final de partida con Alfredo en el teatro.Qué enseñanzas te habrán dejado…Fueron actores de otra dimensión. Y eso que eran tan opuestos, de épocas diferentes, dueños de vidas intensas y distintas. Y yo, muy diferente a ellos, pude colarme en el medio, y construir una muy linda relación. Estaré eternamente agradecido por la generosidad de ellos.¿Era más paternal Alcón?No, para nada, aunque daba esa imagen. Vos pensá que yo lo empecé a tratar con fluidez cerca de sus ochenta años, y me hablaba con mucho cariño, como un par. Así era él con todo el mundo. Un duque.