Girar velozmente a babor
Los cambios en el discurso de Macri disgustaron al kirchnerismo, dijo Matías Penguin.
La proclama "posbalotaje para el infarto" de Mauricio Macri derivó en un estado de indignación generalizado del kirchnerismo por el giro del discurso del líder del PRO hacia posturas estatistas en principio impulsadas, defendidas y profundizadas por las gestiones K. Este viraje político que involucra, por ejemplo, la defensa de la estatización de Aerolíneas Argentinas, impulsó a algunos funcionarios a denunciar a Macri por "robo de propiedad intelectual con fines electoralistas". "En cuanto defienda la nacionalización de los ferrocarriles, le metemos la denuncia. Es el límite", amenazaron desde la Rosada. "Lo que pasa es que uno le busca la vuelta a la cosa para diferenciarse políticamente. Así fue que se nos ocurrió nacionalizar YPF, Aerolíneas, después los ferrocarriles. Pero si los demás caen en el facilismo de proponer lo mismo, eso nos complica electoralmente, porque la gente se confunde o le da lo mismo votar a uno u otro", se quejó Matías Penguin, militante K de la primera hora. "Exigimos públicamente, y si es necesario por carta documento, que Macri proponga privatizar algo de lo que nosotros estatizamos, o en su defecto algo que siempre fue del Estado, como Gendarmería o Prefectura", agregó con molestia creciente por la nueva estrategia mimético-macrista.En tanto, y frente a la acuciante necesidad de diferenciarse, desde la Casa Rosada mandaron a Scioli a Cuba para que aparezca junto a Raúl Castro y reciba un baño de mística revolucionaria. "Tuvimos que actuar de apuro frente a los rumores de que Macri estaba planificando viajar a Moscú para fotografiarse abrazado con la momia de Lenin", aseguró una fuente de Cancillería.Sin embargo, lejos de volver sobre sus pasos, el jefe del Gobierno porteño está dispuesto a redoblar la apuesta con propuestas decididamente más audaces. Entre las más destacadas, se destacan: Aerolíneas no sólo debe seguir en manos del Estado sino también en manos de Mariano Recalde. Además, se encargará a la Boeing la fabricación, para uso exclusivo de la empresa, del avión más grande del mundo (un lejano proyecto peronista). La mega aeronave tendrá cuatro pisos de altura, tres cuadras de largo y una capacidad de 3.500 pasajeros. Se encargarán 25 unidades y con esta ampliación de la flota en 87 mil asientos, se terminarán los actuales cuellos de botella por la sobreventa de pasajes que hoy tienen colapsada a la aerolínea de bandera. Ferrocarriles Argentinos seguirá siendo estatal y se reflotará el viejo proyecto kirchnerista del tren bala, pero con un modelo más veloz todavía que se desplaza a 700 kilómetros por hora y que permitirá unir Retiro con Tigre en 32 segundos. Eso sí, los que crucen con barreras bajas ya no tendrán ninguna oportunidad. Fútbol para Todos se mantendrá en su actual formato, lo que incluye al relator militante y los entretenidos spots propagandísticos de obras de los gobiernos K. Se trasladará la capital del país a Tecnópolis, sus habitantes serán conocidos como "tecnopolitanos" y se dará especial impulso al área de paleontología a través de un programa de clonación de gliptodontes. Regresados a la vida, estos armadillos gigantes serán llevados por las escuelas del país para que los niños puedan trepárseles y realizar paseos gratuitos sobre su caparazón. Por último, y para completar el giro del discurso, no sólo que se abandonará la idea de pagarle hasta el último dólar a los fondos buitre, sino que recurrirá a una de las sanciones morales más duras y de más arraigo en la Argentina: se declarará persona no grata a Paul Singer. En el kirchnerismo advierten con impotencia que no tienen forma de ponerle freno a esta estrategia del macrismo, y existe temor de que sus propios cuadros se vean seducidos por las propuestas del candidato del PRO, que por otra parte está recibiendo críticas de muchos de sus actuales seguidores. Los golpes de timón de la política argentina se tornan, por momentos, tan vertiginosos que marean.

