Gioja eterno
El gobernador de San Juan se arrojó a la re-reelección forzando una enmienda a la Constitución Provincial y generando una polémica político-familiar de dimensiones. Luis Heredia.
El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, está atravesado por un serio problema existencial: se arrojó a la re-reelección forzando una enmienda a la Constitución Provincial y generando una polémica político-familiar de dimensiones, debido a que desde hace meses no puede dormir atormentado por la culpa "de dejar a mitad de camino" su obra de gobierno. Pero, a la vez, siente una igual carga de culpa porque "no reniega" de sus creencias "sobre la necesidad de la alternancia en el poder". El caso, que ya es conocido en el ámbito de las ciencias políticas como la "Contradicción de Gioja", no es fácil de resolver porque, por un lado, está basado en un exceso de responsabilidad como gobernante, y por el otro en implacables convicciones republicanas."Este problema se genera por culpa de la rigidez de las constituciones. Si fueran más flexibles, muchos gobernantes argentinos evitarían caer en estos angustiantes estados de ánimo", asegura el constitucionalista pro-reeleccionista Juan Carlos Enmienda, autor del controvertido concepto de "las constituciones chicle". Para Enmienda, las constituciones deberían contener un artículo que habilite las reelecciones en caso de que el gobernante (sea presidente, gobernador o intendente) "se sienta compelido a seguir gobernando por motivos personales relativamente válidos".¿Podrá un hombre de 62 años, por más que se vea saludable, soportar semejante choque interno de culpas o estallará como una burbuja inmobiliaria? ¿Serán tan insensibles y hasta egoístas los sanjuaninos como para permitir que Gioja se inmole en la función pública por su bienestar?La cuestión no es menor, decía un cazador de ballenas. Los psicólogos consideran que la culpa es una de las emociones más desagradables y destructivas, por lo que, de ser así, Gioja podría estar marchando hacia su propia autodestrucción debido al respeto irrestricto a sus principios y a su sentido de la responsabilidad.Para colmo, debe luchar contra la incomprensión de muchos de sus comprovincianos. Estos opositores, que no entienden ni dimensionan el infierno interno que el gobernador sanjuanino está viviendo, lo tildan de autoritario al intentar violar el espíritu de la Constitución Provincial. Algunos incluso aseguran que tiene un plan secreto para convertirse en gobernador vitalicio, con el nombre de Gioja I.Hasta uno de sus hermanos, el senador nacional César Gioja, lo criticó duramente y anunció su enrolamiento inmediato en la lucha contra las intenciones re-reeleccionistas de su hermano."En lo inmediato, se suspendieron los ravioles del domingo en la familia Gioja por temor a que sean utilizados como proyectiles entre José Luis y César", señaló una fuente vinculada a la ahora balcanizada familia del gobernador.Por lo pronto, la reacción pública del gobernador frente a la posición de su hermano fueron unas lágrimas derramadas en un acto público, que conmovieron hasta al sanjuanino más curtido. La imagen de gobernante conflictuado y sensibilizado ha llevado finalmente a que muchos de sus propios partidarios empiecen a preguntarse si fue una buena idea la búsqueda del tercer mandato. "El gobernador fue tan convincente al expresar sus sentimientos que se le fue la mano, y hasta los militantes más convencidos están tan preocupados que empiezan a dudar de que mantenga esa postura. Esto es inquietante, porque si no baja el tono emotivo en los discursos se va a quedar solo", aseguró con nerviosismo un miembro de la Agrupación "Gioja Ad Eternum", que ya se prepara para impulsar la cuarta reelección.El desasosiego de los partidarios a ultranza de la re-reelección es comprensible, sobre todo desde que empezaron a aparecer pasacalles con la leyenda: "Gobernador Gioja, piense más en sí mismo, y no tanto en nuestro bienestar"."Tenemos que tratar de convencer a los muchachos de que Gioja sobreactuó un poquito, porque si no van a iniciar un operativo clamor para que se baje", finalizó el operador mientras cortaba los hilos de uno de los cartelones.Bertolt Brecht decía que hay hombres que luchan toda la vida y son imprescindibles; en Argentina hay algunos que quieren gobernar toda su vida y son inquietantes.

