Estamos en deuda
Una de las tantas dudas que envuelven al país por estos días es la de si conviene o no el acuerdo al que el Gobierno llegó con los fondos buitre, en Nueva York, para pagar los miles de millones de deuda externa argentina en manos de estos insaciables personajes del mundo de las finanzas.
Una de las tantas dudas que envuelven al país por estos días, además de cómo las fotos íntimas de Ivana Nadal se filtraron hasta en la Casa Blanca (*), es la de si conviene o no el acuerdo al que el Gobierno llegó con los fondos buitre, en Nueva York, para pagar los miles de millones de deuda externa argentina en manos de estos insaciables personajes del mundo de las finanzas. Para explicar la cuestión el celebrado operador de la city porteña José Call Money sostuvo: "Es simple, hay que endeudarse en miles de millones de dólares para pagarle la deuda en default de miles de millones de dólares a los holdouts , lo que nos abriría los mercados para tomar miles de millones de dólares de nueva deuda, que en caso de no poder ser pagada de acá a unos años generaría un nuevo default , y una nueva negociación con los bancos y con las nuevas camadas de holdouts , y así sucesivamente hasta el final de los tiempos. La única esperanza es que Griesa ya esté jubilado para los futuros defaults ".De todos modos, desde una visión jovial Call Money afirma que no hay que desmoralizarse ni caer en el desaliento, ya que a lo largo de los años la inalcanzable y sempiterna deuda externa nacional siempre dejó algo para beneficio de los argentinos: desde las autopistas de Cacciatore (largamente esperadas por jujeños, salteños, etcétera) y los estadios del Mundial 78 hasta la pista de Anillaco. "No se trata de mirar el bolsillo de los argentinos totalmente vacío sino un poco lleno", filosofa Call Money con optimismo.De todos modos, uno de los aspectos más celebrados del acuerdo con los buitres es la posibilidad de volver a los mercados, ya que algunos endeudólogos (economistas especializados en deuda externa argentina) aseguran que el país estaba sufriendo síndrome de abstinencia al no poder contraer préstamos en el extranjero."Buena parte de los trastornos de ansiedad que padecen los argentinos tienen su origen en la imposibilidad de acceder a los mercados. El hecho de ver 'desde afuera' como Bolivia, Uruguay, Paraguay o Ecuador obtenían créditos organismos multilaterales, sin que a la Argentina le prestaran un centavo fue muy duro de llevar para un país con una tradición de casi 200 años de endeudamiento", explicó el endeudólogo Carlos Moroso.La historia relata que quien empezó con la movida fue Bernardino Rivadavia, personaje histórico porteño a quien se considera el fundador de la deuda externa argentina por contratar el empréstito con la banca Baring Brothers en 1824, mérito por el cual su nombre fue otorgado a plazas, avenidas, pueblos, barcos de guerra, etcétera. El monto fue de un millón de libras esterlinas en papeles que, según algunos historiadores, terminó de pagar Juan Domingo Perón en 1947, aunque algunos negociadores argentinos sospechan que Paul Singer, titular de un fondo buitre, posee tantos bonos de deuda argentina que también tendría letras de cambio de aquella deuda y reclamaría su pago. "Como ocurre con Vladimir Putin, tal vez Singer sea un viajero del tiempo, pero que se dedica a vivir a costillas del endeudamiento argentino desde Rivadavia hasta Cavallo", aseguran algunos.La historia también cuenta que fue Perón quien en 1952 pagó lo que faltaba de las deudas contraídas desde los gobiernos de la generación de 1880 y el país por unos años dejó de ser deudor. Una extraña teoría sostiene que esta insólita circunstancia habría contribuido paradójicamente a su derrocamiento, ya que habría generado una crisis de identidad en muchos los argentinos acostumbrados a vivir endeudados, quienes se habrían tornado ferozmente antiperonistas debido al nuevo cuadro de situación.Respecto de los pueblos que no recuerdan su pasado se dice que están condenados a repetirlo. Argentina da fe: pagó 14 veces el valor original del empréstito fundacional con la Baring (otros aseguran que más), y ahora está pagando casi el doble por la deuda original con los holdouts . Lentamente se estaría llegando a la conclusión de que el principal problema del país sería la amnesia.(*) El portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, recordó que la visita del presidente Barack Obama a la Argentina fue decidida mucho antes de que las fotos de la modelo llegaran por WhatsApp al Salón Oval. "No influyeron para nada en la decisión del presidente de extender su visita a la Argentina, y en ningún momento dijo que estaba desesperado por llegar a Buenos Aires", aseguró Kirby.

