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El secreto de ese gen loco

La literatura formó parte de la vida de Viviana Rivero desde siempre. Hoy sus libros son reconocidos en todo el país.

21 de octubre de 2012 a las 12:03 a. m.
Rosana Guerra (Especial)
El secreto de ese gen loco
Perseverancia. “Los cordobeses tenemos que pelearla mucho para publicar”, dice Rivero (Aníbal Mangoni).

–¿Por qué dice que la literatura es el gen loco que porta su familia? –Porque en mi casa materna había libros por todos lados y mi padre, Pedro Rivero, también fue escritor. Él publicó varios libros, ganó varios premios literarios, pero nunca fue un escritor masivo. Yo llevo el mismo gen loco en mi alma que tenía mi papá, escribir. A él le encantó cuando le dije que estaba escribiendo mi primer libro. Cuando se lo mostré para que lo leyera fue tan respetuoso que me marcó algunos detalles con sugerencias para cambiar. Cuando fue la presentación de mi primer libro, Secreto bien guardado , él estaba muy enfermo y desde su cama me decía: "Tenés que disfrutar de que tu libro se haga conocido, porque para un escritor esto no es fácil". –¿Cuáles fueron los libros que más le gustaron cuando era chica? –Cuando tenía 10 años leía a Fiodor Dostoievski. Franz Kafka me abrió la cabeza y León Tolstoi me encantó, particularmente Anna Karenina . Mi mamá, Elena, siempre nos decía que teníamos que seguir carreras normales, nada de la locura de la escritura. Ella padeció que mi papá fuera escritor porque nosotros por ahí escribimos a las 3 de la mañana, y preferimos estar metidos en nuestro mundo en vez de estar un domingo en un asado con amigos. Y aunque a ella no le gustaba nada que tenga que ver con escribir, también era muy lectora. Muchas veces nos juntábamos a tomar mate o té y hablábamos de los personajes de las novelas y de otros libros. Como lectora he tenido distintas etapas, pero en este último tiempo me encantó leer Corazón helado de Almudena Grandes, porque ella es tan meticulosa y detallista en las descripciones de los personajes que, al final del libro, uno siente que los conoció personalmente y hasta que estuvo en esos lugares que narra. También me gustan Ángela Becerra y Cristina Bajo. Ahora estoy leyendo La elegancia del erizo de Muriel Barbery. –En varias de sus novelas está presente el tema del secreto, lo que no se ve, lo que está guardado, lo que no se dice. ¿Por qué se repite la cuestión de lo oculto en su literatura? –Mi última novela, Lo que no se dice , tenía otro título, se iba a llamar Siembra de vientos , pero a la editora no le gustó y eligieron este porque era más comercial. Mis libros tienen un alma, un buen argumento y también información histórica. En Ellos se fueron, la pregunta entrelíneas es si somos lo suficientemente valientes para hacer los cambios cuando la vida nos da la revancha para recuperar aquellas cosas que hemos perdido en el camino. Y en Secreto bien guardado, el mensaje es que se puede juntar a dos personas de mundos enfrentados en un ambiente libre de prejuicios. Y que pueden llegar a entenderse y hasta a amarse. ¿Quién está dispuesto a tirar a la basura todo lo que le enseñaron siendo fiel a su sentir? En mi último libro, Lo que no se dice, hablo del efecto mariposa y se refiere a cómo un acto de una persona trae un montón de consecuencias en el futuro para ella y para otras. Podría resumirlo también en la frase "no importa lo malo que nos han hecho, sino qué va a hacer uno con lo que le han hecho". Estoy convencida de que el ser humano es dueño absoluto de sus decisiones. Este libro está dedicado a todas aquellas personas que saben que un corazón bondadoso vale más que todo el oro del mundo. –En sus narraciones siempre hay alguna historia de amor. ¿Cree que se podría escribir una novela sin que exista alguna? –Sí, puede ser; pero en general trato de que en mis novelas haya de todo un poco. Mis libros están llenos de sentimientos. El amor ocupa un porcentaje importante en la vida real y trato de que en mis novelas también lo sea. En la vida de las personas, las decisiones sobre lo amoroso tiñen todos los demás aspectos. Porque uno puede ser un profesional exitoso, tener amigos; pero si uno no se siente contenido afectivamente, algo le falta en la vida. Para mí, el amor es algo imparable, pero no todas las personas se animan a jugarse por lo que sienten. Mis personajes no siempre toman las decisiones que yo quisiera que tomaran. Y por ahí eso no me gusta; pero es así, son sus decisiones. Algunas lectoras me dicen que en mis libros encuentran un lugar donde se expresan los sentimientos que muchas veces la sociedad intenta ocultar. –¿Qué es lo que más le gusta del oficio de escribir? –El oficio de escribir es parecido al de actor, porque sentís y podés interpretar muchos personajes. Sos el bueno, el malo, estás en el medio de algo y no estás. Las lectoras me cuentan que madrugan leyendo mi libro. Pero también me da mucha satisfacción que a los hombres les guste leer historias de amor. Uno de ellos, que estaba en la base militar Orcadas en la Antártida me, contaba que eran 20 hombres leyendo Secreto bien guardado . También me sorprende cuando me dicen que a mi libro lo leyeron tres generaciones: una joven, su mamá y su abuela. O cuando un grupo de chicos jóvenes se fueron a Machu Pichu y se pusieron a leer mi libro ahí arriba. Ellos debatían si por amor puede cambiar todo en la vida de una persona. Y una carta de una lectora me impactó especialmente porque decía que, después de leer Secreto bien guardado con su novio en unas vacaciones en México, se pusieron de acuerdo y se vinieron a conocer el Hotel Edén en La Falda. Y también me decía, sorprendida, que en el medio del viaje turístico, su novio le dijo: "Quiero que seas mi Amalia, '¿te gustaría casarte conmigo?'". –¿Cómo es su proceso de escribir? –Estudio, investigo, escribo y corrijo, pero a veces, cuando me toma la inspiración, escribo de corrido hasta 10 horas. Es como si los personajes estuvieran vivos y no puedo parar. Siempre ceno con mi familia, porque eso es sagrado en casa, pero como poco para después seguir escribiendo. Me siento sumergida en la historia que voy creando. A veces, me quedo hasta las 2 de la mañana, duermo 3 horas, me despierto y continúo escribiendo. Está tan interesante la vida de esos personajes que no puedo parar. En verano me gusta mucho la vida al aire libre, entonces, si me agarra alguno de estos ataques en el medio de una temporada veraniega, me quedo encerrada. Nadie me obliga a hacerlo, pero lo sufro un poco, porque sé que afuera está lindo para disfrutar. Me gusta investigar, leer libros, visitar lugares y hablar con personas antes de ponerme a escribir sobre el momento histórico donde transcurren los personajes, los detalles, las costumbres y la cultura. También me encanta que el lector aprenda algo nuevo cuando lee mis libros. –¿Cuál fue su estrategia para trascender los límites provinciales como escritora y llegar a las grandes editoriales? –Los cordobeses tenemos que pelearla mucho para publicar. La frase remanida de que Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires también apareció cuando decidí intentar entrar en las grandes editoriales. Cuando fui la primera vez a Planeta, la editora me dijo que no tenían espacio por dos años y que no podía ni recibirme la novela, porque no tenía tiempo de leerla. Así que me volví algo desilusionada a Córdoba, hablé con la editora del Emporio Libros y aunque me dijo lo mismo, leyó mi libro, le gustó mucho y logré que publicaran una primera edición que se agotó en 15 días. Luego hicieron seis ediciones, una atrás de otra. Y después que tuve éxito en Córdoba, recién se pusieron en contacto conmigo desde la Editorial Planeta. –¿Cuál es el secreto para que un escritor del interior se haga conocer en el país? –Insistir, insistir e insistir en escribir y ofrecerlo en las editoriales de Córdoba, porque tenemos un mercado editorial interesante y porque además los cordobeses buscan escritores cordobeses en las librerías. Yo le debo todo a Córdoba, porque es nuestra gente la que comenzó a comprar mis libros y recién después me buscaron las editoriales de Buenos Aires.Ficha personal

Viviana Rivero es escritora, abogada y periodista. Publicó cinco libros: Secreto bien guardado (Emecé), Y ellos se fueron (Emecé, Planeta), Mujer y maestra en un mundo de hombres (El Emporio), 10 lugares mágicos (Emecé) y Lo que no se dice (Emecé, Planeta). Más información: www.vivianarivero.com.ar