El EfectoTequila, 15 años después
En 1995, México experimentó una crisis inédita, que repercutió internacionalmente. El ex presidente Carlos Salinas de Gortari da su interpretación de esos hechos, de sus causas y consecuencias.
Entre 1995 y 1996, Argentina padeció los efectos económicos del llamado Efecto Tequila. Córdoba sufrió pérdida de empleos y viviendas, quiebra de negocios familiares, cierre de empresas y la imposibilidad de cubrir sueldos de los empleados públicos por el desplome de los mercados financieros. Fue una verdadera catástrofe social. El Efecto Tequila fue la repercusión internacional de la crisis de iliquidez que registró la economía mejicana durante 1995. Fue la más grave ocurrida en México desde la Revolución de 1910. Más de 16 millones de mejicanos quedaron en la pobreza extrema; desplomó los salarios; obligó a más de seis millones de compatriotas a emigrar a los Estados Unidos. No sólo eso. La burguesía mejicana, hasta entonces notablemente dinámica, se vio afectada en sus cimientos, mientras que el gobierno, luego de poner el sistema de pagos en manos extranjeras, sometió la política económica del país a las finanzas de Estados Unidos.La historia oficial sobre esa crisis asegura que "tuvo su origen en la decisión del gobierno de Salinas de no devaluar el peso durante 1994. Para mantener el tipo de cambio se drenaron las reservas internacionales. Al mismo tiempo, el gobierno emitió deuda en dólares mediante los Tesobonos, lo que provocó la insolvencia financiera del país. Sobrevino la devaluación masiva y la quiebra de empresas y familias. El salvamento fue posible porque en 1995 el gobierno de los Estados Unidos otorgó un enorme crédito a México, a cambio de que éste adoptara una firme política económica. Los bancos mejicanos fueron vendidos a los extranjeros, pues los inversores nacionales no tenían recursos para capitalizarlos". Este discurso, conviene subrayarlo, fue asumido como cierto por autoridades y académicos del extranjero. Quince años después, en México, el 16 de abril de 2010 la Gaceta del Senado de la República publicó dos documentos elaborados por una comisión formada por senadores de todos los partidos políticos. Sus conclusiones se pueden sintetizar en tres partes: Primera. La crisis ocurrió a causa de que el nuevo gobierno de Ernesto Zedillo duplicó la emisión de Tesobonos. Además, proporcionó información confidencial sobre una inminente devaluación a empresarios mejicanos, quienes fugaron sus capitales. Esto provocó que las reservas internacionales se vaciaran en unas cuantas horas. A estas acciones lamentables se las conoce como "el error de diciembre". El país entero se precipitó en la falta de liquidez, la insolvencia y la quiebra. Segunda. Durante el primer trimestre de 1995, Zedillo puso en marcha una política impuesta desde los Estados Unidos. El aumento desmedido de las tasas de interés (pasaron de 7 por ciento anual a 110 por ciento). Esto trajo la quiebra masiva de familias y empresas, el aumento de la pobreza y el estallido de la migración. En el caso de los bancos, las quiebras obedecieron a la explosión de las carteras vencidas, resultado de esa política extrema. Tercera. A fines de 1998, el gobierno cambió la ley y entregó los bancos, sin licitación y sin consultar al Congreso; con ellos, también puso el sistema de pagos en manos de extranjeros, que remitían los beneficios a sus casas matrices en el exterior. La economía mejicana, mientras tanto, cayó al puesto 14 del mundo, luego de ser la novena en 1994. A partir de esto, la comisión senatorial concluye: México ha desperdiciado 10 años en su proceso de desarrollo. Internamente, el crecimiento se frenó, ya que cayó el crédito a las empresas mejicanas. ¿Por qué se desplomó el crédito? Los senadores citan un informe de The Wall Street Journal : "Durante este período los bancos no prestaban, pero tenían utilidades porque estaban captando ingresos por intereses de los bonos gubernamentales recibidos a cambio de sus carteras vencidas. El problema continúa hoy". El país se quedó sin financiamiento mientras los mejicanos pagaban con sus impuestos las altas utilidades de los bancos extranjeros. La otra versión. Al concluir mi gobierno en noviembre de 1994 México tenía problemas. Pero el nuevo gobierno recibió un país sin inflación y con moderado déficit, con la deuda interna abatida por los ingresos de las privatizaciones y la deuda externa desplomada por la reducción alcanzada con nuestra negociación del Plan Brady. La comisión del Senado mejicano reconoce que el Efecto Tequila no fue causado por la sobrevaluación, pues el peso se había devaluado ordenadamente a lo largo de 1994, y los capitales extranjeros no fueron los que vaciaron las reservas. El Senado reproduce una cita del premio Nobel de Economía Paul Krugman, quien escribió: "Pronto se supo que el gobierno de Zedillo había consultado a varios empresarios mejicanos sobre la devaluación antes de que ésta ocurriera, con lo que les proporcionó información confidencial (…). La fuga masiva de capitales se desató de forma inevitable". Los senadores agregaron: "Esto volvió millonarios a unos pocos especuladores locales y empobreció a la inmensa mayoría de los mejicanos".A partir de 1995 el "error de diciembre" llevó a México a padecer no una crisis sino tres: el desplome de la economía (-6,5 por ciento) y el disparo de la inflación (más de 50 por ciento); la explosión del déficit fiscal (llegó a casi siete por ciento del PIB); y la duplicación de la deuda nacional (pasó de 19 por ciento en 1994 a 40 por ciento del PIB en 2000). Después vino la adopción de una política económica en la que el remedio resultó peor que la enfermedad: el alza desmedida de los impuestos y las tasas de interés.¿Por qué se elevaron de manera draconiana las tasas de interés? Los senadores encuentran una sorprendente respuesta en la autobiografía de Robert E. Rubin, ex secretario del Tesoro de los Estados Unidos y uno de los responsables de la crisis financiera de 2008. En sus memorias, publicadas en 2003, Rubin dice: "Siendo secretario del Tesoro, ante los problemas de México en enero de 1995, llamé por teléfono al presidente Zedillo y le propuse enviar a mi subsecretario Larry Summers para que se entrevistara con él." Rubin agrega: "El aspecto más importante era el de las tasas de interés… El equipo mejicano encabezado por el director del Banco de México estaba en Washington y rechazaba elevar las tasas. Summers abordó el problema con Zedillo, que aceptó".Poco después de esa reunión, las tasas de interés en México subieron de un 7 por ciento hasta un 110 por ciento. Lo que para el secretario del Tesoro estadounidense fue un éxito, para México significó una desgracia social sin precedentes. ¿Cómo salimos? ¿Cómo empezó México a salir adelante? Dice el premio Nobel Joseph Stiglitz: "México se recuperó gracias al crecimiento de sus exportaciones a los Estados Unidos, a la dinámica económica estadounidense y al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta)". Es decir, la caída de los salarios y la migración masiva fueron producto de la crisis de 1995, y el Nafta fue el instrumento que permitió iniciar su recuperación. Como resultado de ese tratado, hoy los salarios de los trabajadores en las industrias de exportación superan en casi 50 por ciento al resto de la economía, las manufacturas se fortalecieron pues el país es el segundo exportador de automóviles en el mundo, y se canceló la dependencia del petróleo para obtener divisas. Los senadores señalan que en 1995 el gobierno mejicano convirtió un problema en una crisis. El Efecto Tequila pudo haberse evitado y los millones de mejicanos y argentinos que padecieron sus efectos tan adversos tendrían hoy condiciones muy diferentes y favorables. La comisión pluripartidista del Senado mejicano concluyó: "El futuro de varias generaciones y la viabilidad económica del país han sido comprometidos a partir de una política adversa al desarrollo soberano de México y diseñada desde el exterior". Entender lo que realmente sucedió hace 15 años debe coadyuvar ahora para que México y Argentina construyan un mejor futuro. Y para alcanzar la necesaria convergencia entre memoria e historia.

