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Dictadoras: Las mujeres detrás de los tiranos

Dicen que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. Un libro reciente repasa los casos de personajes como Stalin, Hitler y Franco.

15 de septiembre de 2014 a las 03:55 p. m.
Dictadoras: Las mujeres detrás de los tiranos

La historia de los grandes dictadores del siglo XX ya es más que conocida, y ha sido abordada en películas, documentales e infinita cantidad de libros. Hombres como Iósof Stalin, Adolf Hitler, Benito Mussolini y Francisco Franco fueron estudiados como esas grandes figuras masculinas que cambiaron para siempre el destino de sus respectivos países. Pero, ¿qué pasó con las damas que los acompañaron? Dicen que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, y ellos no fueron la excepción. Este universo femenino es el que decidió narrar Dictadoras, una serie de documentales protagonizados por la escritora española Rosa Montero, luego convertida en un libro. En esta nota, te traemos un breve repaso por las olvidadas damas que marcaron a fuego la vida de Stalin, Hitler, Mussolini y Franco.Aventuras del zar rojoIósif  Stalin fue el líder del régimen comunista ruso durante casi 30 años, creando una de las dictaduras más feroces de la historia. Al analizar su personalidad, puede decirse que la primera mujer importante en su vida fue su madre: Ekaterina, muy religiosa y de carácter fortísimo. Cuenta la historia que Stalin creció en un ambiente de violencia permanente, con un padre borracho y golpeador. Fue por eso que a sus 16 partió de su casa para estudiar en un seminario, pero lo expulsaron a los 5 años.Luego de ese episodio decidió entrar en el Partido Socialdemócrata de los Trabajadores, en la rama bolchevique. Quienes lo conocían en esa época decían que ya tenía las características que lo acompañarían toda su vida, al parecer heredadas de su madre: férrea voluntad, inteligencia natural, fanatismo agudo y gran violencia. En esa época de juventud Stalin tuvo varias amantes, con quienes concibió muchos hijos que quedaron desperdigados. Destaca Ludmila Stal, una revolucionaria 6 años mayor, calificada por la policía zarista como una "bolchevique peligrosa". De hecho, él tomó su nombre de ella: "Stal" significa acero en ruso, y "Stalin" es el hombre de acero.LEER MÁS: La nota completa en Rumbos Digital.