De ayer y de hoy
Lo que permanece inalterable es el tinte necrológico de las fechas dedicadas a los próceres: sin excepción, se los recuerda en el aniversario de su muerte y no en el del nacimiento.
La grilla de feriados y días no laborables fue cambiando con el tiempo, ya sea porque los usos y costumbres fueron variando o porque los gobiernos de turno quisieron dejar su impronta en la materia. Incluso, algunos de los feriados más emblemáticos cambiaron de carácter, como el 1º de mayo, que dejó de ser una jornada de lucha y reclamo social para convertirse en una conmemoración festiva; o el 12 de octubre, instituido en 1917 durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, que del cariz racista original viró en las últimas décadas hacia la reivindicación de los pueblos originarios.Lo que permanece inalterable, sin embargo, es el tinte necrológico de las fechas dedicadas a los próceres: sin excepción, se los recuerda en el aniversario de su muerte y no en el del nacimiento. Es el caso de los feriados del 20 de junio, consagrado en 1938 como Día de la Bandera en homenaje a Manuel Belgrano; y el 17 de agosto, fecha del fallecimiento de José de San Martín.En otras épocas, el calendario de feriados era más generoso e incluía, además de las fechas tradicionales, varias festividades religiosas ligadas al culto católico. Los días marcados en rojo en el almanaque eran varios: Día de Reyes (6 de enero), Jueves y Viernes Santo, Corpus Christi (en junio), Asunción de la Virgen (15 de octubre), Día de Todos los Santos (1° de noviembre), Día de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) y Navidad (25 de diciembre).La política y los feriados. A menudo, los feriados estuvieron en medio del conflicto político. Por ejemplo, cuando Juan Domingo Perón, sobre el final de su segunda presidencia, se enfrentó con la Iglesia. Entre otras medidas para hostigar a la curia, dictó el decreto 3.991/55 que redujo los feriados eliminando como tales todas las fiestas religiosas y manteniendo en cambio el 26 de julio, aniversario de la muerte de Evita, y el 17 de octubre, Día de la Lealtad (al que la liturgia peronista agregaba un San Perón al día siguiente). La Revolución Libertadora, que volteó al peronismo, restableció por decreto 2.446/56 casi todos los feriados religiosos correspondientes al culto católico.El gobierno militar que tomó el poder en 1976 podó la grilla de feriados. El decreto 21.329, que fue dictado el 9 de junio, sólo 77 días después del golpe, tuvo un claro sentido simbólico y represivo a la vez. El artículo 1º redujo los feriados nacionales a: 1º de enero, Viernes Santo, 1º de mayo, 25 de mayo, 20 de junio, 9 de julio, 17 de agosto, 12 de octubre y 25 de diciembre. Y uno no laborable, el Jueves Santo. El artículo 2° derogó los días establecidos en los convenios colectivos o estatutos profesionales como días del trabajador de diferentes actividades.Carnaval y traslados. Por supuesto, también cayeron el lunes y martes de Carnaval, que hasta allí se mantenían como días festivos. Eran los inmediatos anteriores al Miércoles de Ceniza, cuando comienza la Cuaresma católica. El traslado de los feriados es un recurso relativamente nuevo. Fue dispuesto por primera vez por la ley 23.555 del año 1988, en tiempos de Raúl Alfonsín, que establecía que los feriados obligatorios que cayeran entre semana serían corridos al día lunes anterior o siguiente. Los "puentes" para favorecer el turismo son un invento de los españoles que de a poco fue adoptado en nuestro país.La ley 24.445 de 1994, durante la presidencia de Carlos Menem, ratificó la grilla, incorporando el 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción, y dispuso el traslado de los feriados del 20 de junio y del 17 de agosto al tercer lunes de esos meses.Lo nuevo y lo viejo. Como la historia sigue su curso y produce nuevas fechas memorables, últimamente se agregaron dos: el 2 de abril, Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas, dispuesto por ley 26.110; y el 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, por ley 26.085. Según el reciente anuncio presidencial, a ellos se agregará el 20 de noviembre, Día de la Soberanía, y el cambio de nombre del Día de la Raza, que pasará a ser el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Además de los feriados y días no laborables fijados por ley, existen días consagrados, ya sea por la costumbre o por razones comerciales, como fechas recordables: Día del Padre, de la Madre, del Niño y otros. Y los infaltables Día del Maestro y del Estudiante, ambos en septiembre.Los antiguos ritos que van cayendo en el olvido, asociados a festividades como el Día de los Inocentes, cuando se gastaban bromas, o el Día de San Juan, cuando se encendían fogatas, son reemplazados por festejos como el Día del Amigo o el de los Enamorados.¿Cuál será el próximo feriado?

