Crímenes y pecados
La misa del diablo. Anatomía de un crimen ritual (Tusquets, 2013). Miguel Prenz investiga un crimen aberrante en el marco de una secta, ocurrido en Corrientes con anuencia de personajes del poder.
Octubre de 2006, Mercedes, Corrientes. Un cadáver decapitado estremece a la ciudad. La víctima, Ramoncito, desaparecido dos días antes, tiene 12 años. En marzo de 2011, siete de los nueve imputados fueron condenados a cadena perpetua por "homicidio triplemente calificado por haberse cometido con ensañamiento, alevosía y con el concurso de dos o más personas en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal, y con el delito de privación ilegítima de la libertad". Poco después, el Superior Tribunal de Justicia confirmó las perpetuas y revirtió la absolución de los otros dos acusados en sendas condenas. Casi simultáneamente, en Unquillo, donde trabajaba como policía de tránsito, fue arrestado el prófugo al que la Justicia correntina señaló como el autor de la decapitación. En La misa del diablo. Anatomía de un crimen ritual (Tusquets, 2013), Miguel Prenz narra con precisión lo que logró establecer la investigación judicial y lo que ha sido imposible dilucidar hasta aquí, bajo la hipótesis de que las 10 personas acusadas integraban una secta y que el homicidio fue un sacrificio ritual.En la oscura trama que devela el relato no faltan el tráfico de armas, la comercialización y el consumo de drogas, orgías con menores, prostitución y pornografía infantil, prácticas abortivas, una casa cuyas paredes han sido pintadas con sangre, y vinculaciones con el "poder correntino". En consecuencia, existe la firme sospecha de que aquel niño no debe de haber sido la única víctima. Ante Prenz, la oficial de policía que investigó el caso (para lo que trabajó, por ejemplo, en los prostíbulos), reconoce que "el grupo" llegó a tener entre 80 y 200 "chicos captados y abusados, todos de familias de bajos recursos". Y una de esas chicas, al declarar en la causa, manifestó: "Los que mataron a Ramoncito no son de Mercedes. Yo, como soy medio preguntona, le pregunté a uno y me dijo que era de Buenos Aires. Ellos de hace mucho venían haciendo eso, no es la primera vez que matan un gurí. Acá y en otros lados ya venían haciendo eso ya".Ella señala hacia lo que no se sabe: ¿quién es el líder de la secta?, ¿quién es el autor intelectual del crimen? Porque hay un antropólogo que confirma que "fue un crimen ritual mágico-religioso de culto, realizado en carácter de ofrenda", por una secta que mezclaba "satanismo y magia negra, cultos afrobrasileños y creencias populares correntinas", y cuyo líder se aseguraba el ingreso de dinero "a través de la prostitución de chicos, y la venta de drogas, armas y pornografía infantil". En ese contexto, no sorprende que una testigo clave afirme que al sacrificio de Ramoncito lo financió un político "para que, a través de un ritual, se solicitara a las fuerzas del más allá que le permitieran ganar las elecciones". Menos aún que una fuente judicial, pidiendo reserva de identidad, le asegure a Prenz que esa testigo sólo contó el 10 por ciento de lo que sabe, y que entre los autores intelectuales del crimen "hay gente del poder de la provincia", por lo que no se pudieron seguir investigando las escalofriantes ramificaciones del caso.

