Compromiso por la igualdad de derechos
Martín Apaz es el fundador de Devenir Diverse (DD), una organización que lideró y coordinó los esfuerzos de decenas de entidades sociales, políticas, estudiantiles y sindicales en la campaña provincial por la Ley de Matrimonio Igualitario.
Confiesa que lo más importante que le pasó en estos últimos años fue la vivencia de compartir una lucha colectiva y política para lograr la igualdad de derechos. Está convencido de que cuando alguien se compromete en una causa social junto con otros que bregan por lo mismo, uno ya no es el mismo que era antes, ni a nivel individual ni colectivo. "Lo más fuerte para mí en estos últimos años, fue participar en 2005 en el Foro Social y Mundial de Porto Alegre. En la marcha inaugural, recuerdo que había 250.000 personas de todo el mundo. Y ahí sentí lo mismo que durante la marcha de junio de este año en Córdoba. Pensé que esta lucha no era sólo aquí, sino que en cada rincón del mundo hay gente que está trabajando para que haya más justicia en términos de igualdad de derechos. Porque esto es un problema de falta de reconocimiento de nuestros derechos civiles y humanos", dice convencido.También recuerda que antes de la aprobación de la ley de matrimonio igualitario, la comunidad gay no tenía ningún tipo de reconocimiento en el sistema. "A partir de la ley se reconoce nuestra humanidad", asegura. Como estudiante de Sociología, intenta analizar el fenómeno social donde él mismo también está involucrado: "El empoderamiento colectivo que sentí fue una especie de 'aquí estamos; estos son nuestros derechos', y todo se puede, si se hace colectivamente". Así sintetiza sus sensaciones después de las acciones que coordinó junto con otras 44 organizaciones sociales que lograron la sanción de la ley en julio de este año. En sus próximos años, se proyecta trasmitiendo el protagonismo de la lucha a una generación más joven, para la que el reclamo será mucho más radical. "Porque ésta es la batalla del amor humano que trasciende la frontera de los sexos. Con esta ley se ganó la batalla jurídica, pero todavía falta lograr la inclusión social, laboral y sanitaria de las minorías sexuales", señala. No obstante, cree que las manifestaciones masivas en favor del matrimonio igualitario no se debieron a una moda. Por el contrario, considera que responden a profundos cambios en la sociedad, que le reclamó al Estado el reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales, repudiando la violencia y la discriminación. "Esta lucha significó decir 'basta de hipocresía' y fue una señal de que como sociedad nos tenemos que hacer cargo de la violencia que generamos".

