Chaqueño Palavecino: "Le presto atención a la estética"
Verano es tiempo de festivales. El momento del año en que el Chaqueño Palavecino toma por asalto las noches de la Argentina interior. Dice que sus shows mueven como las “misas ricoteras” del Indio Solari. Habla de cuánto le importa su imagen y afirma, entre risas, que no le da pudor ser “el metrosexual del folclore”. Distendida charla con el cantor del Chaco salteño.
El periodista de Rumbos espera en el living del hotel. El Chaqueño Palavecino está a unos veinte metros de distancia, parado frente a un gran espejo del salón de actos. Se acerca y se aleja con la mirada fija en su geografía corporal. Se acomoda la pañoleta de su cuello con el nudo hacia un costado. Retoca el sombrero para que el ala le produzca la sombra justa en su rostro. Se sube la bombacha gauchesca, se mira de frente, ahora de perfil y de espaldas torciendo el cuello. Se afloja la camisa negra, muy metida dentro de las bombachas, con su diestra se palpa el abdomen y un gesto de conformidad recibe del espejo. Sin el menor rubor, se acerca con una sonrisa ganadora el Chaqueño, que hace gala de su pinta. "Sí, también uso este vestuario para las entrevistas –responde solito, sin mediar pregunta–; de lo contrario no sería yo. Aquí estoy hablando del vago que está en el escenario cantando y editando discos", afirma esta celebrity del interior, nacido en Rancho Ñato, remoto paraje del Chaco salteño.¿Te sentís más seguro así?Sí, es como una protección este atuendo. Me siento abrazado.¿Necesitás estar en personaje?No es un personaje, éste soy yo. Así subí al escenario por primera vez. Esto es lo mío, esto es por lo que lucho hace años…

