Canje de bonos "Llame ya"
Ahora sí que los tenedores de bonos argentinos tienen una oportunidad a la que no podrán negarse. Pasen y vean.
En dos semanas podría abrirse el canje de deuda para aquellos tenedores de bonos que no quisieron saber nada con la oferta argentina de 2005, y que desde entonces pasaron a revistar en la incómoda condición de holdouts , que en castellano significa "quedar como Tarzán". Ser un holdout no es fácil para nadie y menos en el primer mundo. No son bien mirados en el barrio; los señalan cuando caminan; a los niños les avergüenza decir en la escuela que su padre es un holdout y son blanco de bromas crueles en las reuniones con amigos, (la más recurrente es recomendarles formas poco dignas de qué hacer con los bonos argentinos).
Reunidos en grupos de autoayuda y con el apoyo de la "Asociación Americana de Amigos del Holdout", estos tenedores de bonos intentaron por años sobrellevar esta situación y reinsertarse en la sociedad. Finalmente llegaron a la conclusión de que la única forma de rehacer sus vidas pasaba por atender una nueva propuesta argentina.
Cualquier cosa. Conmovido por este drama humano, desde el Gobierno lanzaron entonces una nueva oferta. "Con tal de salir de ese infierno los tipos agarran cualquier cosa, por eso les vamos a canjear los bonos que tienen en su poder por otros más baratos para nosotros, que van a tener el mismo diseño de los billetes del Estanciero y que vencen en 2033. La novedad es que van a ir acompañados por un voucher de regalo con la leyenda 'vale por un electrodoméstico a elección'", aseguró José Pagariola, uno de los impulsores del nuevo canje.
Si bien la operatoria aún no está definida, en 2033 cada ex holdout podría canjear sus vouchers por hornos a microondas, ventiladores de techo, lámparas de cuarzo, enanos de jardín fosforescentes y decenas de productos que hacen al confort hogareño del hombre moderno. "Con la oferta que les tiramos, un tipo al que hoy le debemos un millón de dólares, dentro de 23 años puede equipar el bulo con todo lo imaginable, desde un televisor de 20 pulgadas binorma, hasta una juguera, que sobraron del plan canje de electrodomésticos que lanzó la presidenta en el 2009", asegura el funcionario.
En cambio, con los "buitres" la situación es más complicada, dice Pagariola. Estos personajes conforman el núcleo duro de los tenedores y no se conforman con la zanahoria de los electrodomésticos. En Wall Street se menciona incluso que un "buitre" asegura tener papeles firmados por Bernardino Rivadavia del empréstito con la Baring Brothers de 1824, y reclama que la Argentina se los pague o hace embargar la casa de Susana Giménez y los autos de Ricardo Fort en Miami.
Frente a las posiciones inflexibles de estos insaciables acreedores, la oferta para ellos viene acompañada de otras propuestas, como las del "combo-buitre".
"Está conformado por el nuevo bono del Estanciero, el voucher de regalo y, como novedad, una canasta de productos regionales que incluye un salame de la colonia, un queso de cabra, un frasco de arrope, una botella de caña y un kit fernetero con dedo plástico para remover, con color a elección", enumeró el vocero.
También trascendieron algunos aspectos de la operación, como que se tentará a los tenedores a través del sistema "Llame ya" al teléfono de Amado Boudou.
También, funcionarios de Economía harán demostraciones de las bondades de los electrodomésticos ofrecidos en el canje, además de degustaciones de los productos regionales por los canales de cable. Si con toda esta ingeniería no entramos al mercado de capitales, en una de esas podemos entrar al Mercado de Abasto.

