Basta de clichés
¿Por qué vale la pena leerlo? Porque tiene sólidos argumentos para rebatir los clichés que escuchamos en los discursos.
Leer el resultado de una investigación científica, si uno no está especializado en el tema en cuestión y los autores no han adecuado el lenguaje a un objetivo de divulgación, es todo un desafío de lectura. Algo de eso ocurre por momentos con Las raíces del delito en Argentina y no falta el caso en el que los autores directamente le señalan al lector que cierta sección, "dados los conceptos técnicos incorporados", puede saltearse. ¿Por qué vale la pena leerlo? Porque, como surge de la entrevista con los autores, tienen sólidos argumentos para rebatir los clichés que habitualmente escuchamos en los discursos de quienes dicen tener la solución para el problema de la inseguridad. Y porque además se animan a proponer un modelo de análisis para "capturar la esencia dinámica del fenómeno del delito" sobre la base de las estadísticas oficiales.Ese modelo estudia distintas variables: personalidad, entorno, grupo, región. Además, se elaboró un "índice de seguridad provincial" que considera los gastos en Justicia, la probabilidad de arresto y la probabilidad de sentencia. ¿Qué pasa con la tasa del delito en una simulación donde se le adjudica a una población determinada las características de una provincia en particular y se modifica una de esas variables a través de la instrumentación de políticas concretas que tiendan a reducir la variable elegida en un porcentaje significativo? Si se hace eso con cada una de las variables, se obtendrán distintos resultados y de su comparación resultará cuál es el más sensible; dicho de otra manera, qué habría que mejorar para reducir sustancialmente la tasa de delitos per cápita. En Córdoba, por ejemplo, la eficiencia del sistema judicial y de la Policía. Se dirá: una simulación es un experimento que no arroja conclusiones taxativas. De acuerdo. Pero el resultado de la simulación constituye algo más que una hipótesis. Y como tal, puede y debe ser tenido en cuenta por los gobiernos provinciales. Es mucho más firme, como base para la acción estatal, que un trillado conjunto de clichés.

