¿Adónde van los partidos políticos?
Historia de los partidos políticos en América latina (FCE, 2013), de Torcuato Di Tella, es una reedición revisada y actualizada.
Hay libros que rápidamente se convierten en clásicos, entre otros motivos, por el tratamiento que dan al tema que abordan o por las cualidades de su autor. Cuando eso ocurre, se aseguran frecuentes reediciones. Y si el autor sigue vivo y el género lo permite, las nuevas ediciones incluyen revisiones y actualizaciones. Un ejemplo de ello es Historia de los partidos políticos en América latina (FCE, 2013), de Torcuato Di Tella, originalmente publicado en 1996, que ahora llega en una edición de bolsillo revisada y actualizada. Con lenguaje claro, y sintéticas exposiciones que casi siempre abren, a pie de página, la posibilidad de profundizar cada punto en bibliografía específica y reciente, expone, de manera comparada, la historia de los partidos políticos desde México hasta el Cono Sur, a partir del 1900 y hasta fines del año pasado. Así, con relativa facilidad, el lector puede comprender los factores sociales, culturales, económicos e institucionales que afectan el nacimiento y posterior desenvolvimiento de un partido determinado en un país en particular, mientras que, en ese mismo momento, en países más o menos vecinos y similares, organizaciones con un contenido ideológico parecido corren una suerte muy diferente. Por lo tanto, y si vale la analogía, se podría pensar al conjunto de partidos políticos de cada país como un ecosistema: aquello que impacta sobre la identidad de uno de ellos y lo lleva a una redefinición de su perfil, o pone en riesgo su supervivencia, tiene capacidad para impactar sobre todos. Entonces, es lógico que los partidos se vayan transformando a lo largo de su historia, cada uno en sí mismo y el conjunto como sistema. Hay partidos de vida corta y partidos de vida larga. Entre estos últimos, están los que por lo general saben adaptarse a las nuevas condiciones; los que modifican regularmente su posicionamiento, corriéndose a derecha o a izquierda; y los que, fatalmente, un buen día entran en un período de declinación, antesala de su desaparición.¿Cómo describe Di Tella el presente de los partidos políticos argentinos y cuál es su hipótesis sobre el futuro cercano? Por un lado, sostiene que el espectro actual dominado por tres sectores –(1) la centroizquierda kirchnerista, (2) la oposición peronista y liberal de centroderecha, y (3) la centroizquierda no kirchnerista que nuclea a radicales, socialistas y otras fuerza menores– es inestable o de transición, de modo que se modificará próximamente. Por el otro, advierte que "el peronismo evoluciona hacia una forma ya no clasificable como populista, sino como un reformismo popular semejante al Partido Demócrata de Estados Unidos, y no muy distante de las experiencias socialdemócratas de Chile, Brasil y Uruguay".Ahora, por lo dicho, ese cambio no llegaría solo: como el crecimiento económico produce una nueva clase media, sobre todo urbana, con demandas de igualdad, un amplio sector del arco político adoptaría (o podría adoptar) los matices de la socialdemocracia para contar con el apoyo ciudadano, lo que llevaría al sector más identificado con posiciones de derecha a moverse hacia el centro. Lo que no puede responder Di Tella es si ese nuevo posicionamiento nos atraerá más que este presente insustancial.

