Abel Pintos: "Siempre me sorprenden las reacciones del público del interior"
Una entrevista imperdible con el músico del momento. A los 13 años subió al escenario de Cosquín, apadrinado por León Gieco, y su horizonte se llenó de alegrías y desafíos. Hoy cosecha premios (acaba de ganar cuatro Carlos Gardel por el disco Abel) y mira curioso lo que se viene: nuevas canciones, viejos sueños, las ganas de terminar el secundario y la emoción de presentarse, por primera vez, en un gran estadio nacional. Con ustedes, un chico que llegó lejos.
Cuenta Abel que se terminaron sus vacaciones y con ellas "las licencias gastronómicas", algo que le duele un poco, dice con gracia. Basta de carnes, de salsas, de copas de vino… Simplemente porque no hay nada más importante que subirse al escenario y brindar el mejor espectáculo posible, estando en óptimas condiciones: sin molestias estomacales, carrasperas, ni cansancio. Remarca que es "sumamente disciplinado" y que decidió serlo luego de haber recorrido el escenario −alguna que otra vez− sin estar diez puntos. "Soy muy autoexigente. Por un lado, quiero entregar la mejor música posible; por otro, pretendo disfrutar al mango, porque si yo disfruto, el público será el gran beneficiado", analiza, simple y didáctico, en charla conRumbos.¿Sos o hacés un producto?Soy y hago un producto comercial. No es una ofensa serlo.Vos venís presentando el disco Abel. ¿Cómo son esos shows?Por lo pronto, prácticamente no hablo. Después de la segunda canción saludo a la gente y recién vuelvo a tomar contacto al final del show.¿Por qué lo decidiste así?Porque ése es el concepto del concierto. No me detengo a contar la historia de una canción o a responder lo que me puede decir la gente.Cuando presentaste Sueño dorado (2012), ¿cómo era el formato del concierto?Totalmente distinto. Por un lado era como un repaso de mis 15 años en el oficio; entonces, tenía sentido que hablara más explicando la historia y la época de cada canción. En cambio, Abel es mi último material y quiero que la gente lo escuche, no me interesa hablar a mí.

