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A Córdoba llegó en tren

También fueron ingleses los responsables de que el fútbol se impusiera en nuestra provincia.

17 de julio de 2011 a las 12:02 a. m.
A Córdoba llegó en tren

Hacia fines del siglo XIX, Córdoba comenzaba a dar forma a una urbe que pronto despertaría a la fiebre industrial. Empezaba a perfilarse definitivamente su imagen de ciudad, abandonando para siempre la forma de gran aldea, aquella en la que largos caminos de tierra unían los principales centros urbanos de la ciudad, los entonces Pueblo Güemes, Pueblo Alberdi y Pueblo General Paz. Lejos estaba todavía el ritmo vertiginoso propio de las grandes ciudades, y sus pobladores no se veían atraídos en absoluto por la fiebre deportiva que comenzaba a tomar cuerpo en el puerto de Buenos Aires.Los deportes que se practicaban en La Docta, no interesaban mayormente a la población nativa y sólo los españoles –en uno u otro frontón de pelota– y los ingleses –con mayor variedad de juegos– tenían a su cargo las actividades recreativas de la ciudad. Como en todos los demás centros deportivos del país, fueron precisamente los trabajadores ingleses del ferrocarril quienes introdujeron la mayor parte de los deportes en Córdoba. El fútbol había llegado al país en barco y, una vez en el continente, las vías férreas se encargaron de propagarlo. En ese marco, la ciudad de Córdoba no fue la excepción a la invasión del ferrocarril y al entretenimiento favorito de los empleados del nuevo medio de transporte. El 18 de mayo de 1870 arribó a Córdoba el primer tren, y con él, probablemente, la primera pelota. El Barrio Inglés. En Córdoba, los ingleses se ubicaron en caseríos en el Barrio Inglés (hoy Puey­rredón) y pronto comenzaron a llamar la atención de la población local impulsando ese elemento redondo en los playones de las estaciones ferroviarias, convertidas en improvisadas canchas de fútbol. En otro sector de la ciudad, en los baldíos del Bajo General Paz, los obreros del Central Córdoba se reunían en auténticos festivales deportivos que eran seguidos por un cada vez más grande número de curiosos. Estos, entre asombrados y risueños, daban en silencio su opinión: se atornillaban la sien con el dedo índice. En 1882, con la fundación del Córdoba Athletic, el fútbol hizo pie de manera organizada. Allí germinó la pasión, porque el decano de los clubes cordobeses fue sede de los primeros pasos del fútbol, el golf y el cricket. El Córdoba Athletic. Uno de los mayores orgullos que puede ostentar el Córdoba Athletic es el de ser el padre del fútbol cordobés. En 1884, casi la totalidad de sus socios era de origen británico, y entre ellos surgió la idea de constituir dos equipos para sostener partidos entre sí. Persiguiendo ese propósito, no tardó en alumbrar la primera cancha de fútbol de esta capital; estaba entre la intersección de las calles Viamonte, Roma, 25 de Mayo y Rosario de Santa Fe. Era "la cancha de los ingleses", levantada en el solar conocido como la Quinta de Augusto López, en pleno corazón de Pueblo General Paz (hoy barrio del mismo nombre).El escritor Juan Filloy, testigo privilegiado del siglo 20, dejó testamento de aquellos primeros pasos en su libro Esto fui . "Corresponde a los anglosajones del Athletic Club, sito en nuestro barrio, la prioridad absoluta del fútbol en Córdoba. Y a la muchachada que espiaba los partidos, la emulación en la práctica de ese juego mediante pelotas de trapo".La dificultad más grande con la que se tropezaron sus pioneros fue la falta del elemento vital, la pelota. Ni siquiera en Buenos Aires podían conseguirse. Allí también era escasa la cantidad de aficionados que contaba este deporte, que aún no había logrado entusiasmar a la población criolla. Es por ello que las primeras pelotas con que se jugó en Córdoba fueron encargadas directamente a Inglaterra. Fenómeno en ascenso. Las páginas de La Voz del Interior apoyaron la difusión del fútbol desde el momento mismo de la fundación del diario, en 1904. Las publicaciones, breves por cierto, enseñaban los aspectos reglamentarios y anunciaban los partidos amistosos, en los que se destacaba la concurrencia de las personas más selectas de la sociedad cordobesa. El 27 de marzo de 1905, un artículo dejó testimonio de aquellos días: "Sabemos que este año se van a jugar varios matchs de mucha importancia, pues dentro de breve se empezará a gestionar la venida de algunos teams que, seguramente, darán algo que hacer a nuestros clubes. Debemos advertir a nuestros estimados lectores que este año nos dedicaremos extensamente a fomentar este ejercicio tan saludable para nuestra juventud, que en toda la Europa, América y, sin ir tan lejos, tenemos a Buenos Aires, donde ya este juego se ha transformado en un verdadero delirio".