Visibilidad reducida por niebla
El economista Daniel Semyraz acuñó una interesante imagen visual para definir el actual contexto inflacionario.
El economista Daniel Semyraz acuñó una interesante imagen visual para definir el actual contexto inflacionario y recomendar algunas vías de acción para las empresas en general y las Pyme en particular.
Manejar una compañía en épocas de inflación -dice- puede asimilarse a conducir en una ruta con niebla: el largo plazo y la proyección de fondos -como el camino a seguir- comienzan a perder realismo y se empieza a vivir el día a día -el metro a metro- y a pensar en cómo hago para no chocar hoy, descuidando el horizonte estratégico.
Así -y lo vivimos en los primeros meses de este año-, muchas empresas instintivamente bajaron la velocidad, pusieron los focos especiales y ralentizaron todas sus maniobras. Algunas, incluso, pueden verse tentadas a parar a un costado del camino esperando a que el panorama aclare.
Pero, !cuidado!: no a todas las empresas la inflación las afecta de la misma manera, y hay muchas que pueden encontrar en este contexto que empieza a ser "crónico" varias oportunidades de negocio adicionales.
"En momentos inflacionarios -dice Semyraz- comienzan a cambiar los precios relativos y con eso cambian los costos de oportunidad. Como un proceso de redistribución de ingresos, la inflación generará ganadores y perdedores que deberán poner la diferencia".
Y el consejo más fuerte es que en lugar de correr por detrás de la inflación, como un proceso de suba de precios nominal, pensar en los precios relativos relacionados con el negocio. No se trata de descuidar el día a día pero sí de poder también tomar decisiones más largas en el tiempo, en función de un profundo análisis previo de los precios relevantes de cada negocio: es que la inflación no afecta a todos por igual, ni a todos los precios de la misma manera.
El tema es que para muchos economistas parece evidente que el Gobierno ha decidido mantener este contexto de neblina, aprovechando el "efecto Tanzi" que mide los beneficios en la recaudación fiscal de los períodos inflacionarios. Como postula el empresario Cristiano Rattazzi, la inflación es una "droga" que una vez que se mete en el cuerpo (económico) genera una sensación de alivio y luego una dependencia inmanejable, al menos en el largo plazo.
Para obtener el "efecto Tanzi", la inflación debería rondar el 35 por ciento anual y no exceder el 40 por ciento, la línea de corte que podría acelerar el proceso y llevarnos a la hiperinflación, algo así como la dependencia descontrolada de esta droga que necesariamente termina con el paciente hospitalizado y con una terapia de shock. Una película que ya vivimos.

