Una mariposa aletea en China... ¿habrá tsunami?
La devaluación del yuan, de 4,65 por ciento en tres jornadas, luego de una década de estabilidad, seguramente tendrá un impacto.
El Gobierno chino introdujo en la semana que pasó su propio "efecto mariposa" en la economía global. La devaluación del yuan, de 4,65 por ciento en tres jornadas, luego de una década de estabilidad, seguramente tendrá un impacto. Para Argentina, es una señal de alerta, pues la economía acumula problemas con causas y consecuencias, precisamente, en el sector externo. El atraso cambiario y la fuerte retracción del saldo comercial ponen al país en una situación vulnerable ante cualquier eventualidad.La baja del yuan impacta por varias vías. La monetaria, ya que el dólar se sigue apreciando frente a divisas que comercian con Argentina (como Brasil o la zona euro), lo que implica un mayor atraso cambiario del peso local.La de los precios, pues China es el principal comprador mundial de commodities y la baja de su moneda podría reducir sus cotizaciones. En el sector agropecuario, se espera que los menos afectados sean los granos, la leche y la carne, pero no hay que descartar un efecto en el corto plazo.La tercera es el volumen de comercio exterior. Está claro que la medida de Pekín apunta a revitalizar sus exportaciones mediante un abaratamiento de las mercaderías chinas para aumentar las compras desde el resto del mundo.Por último, un 23 por ciento de las reservas argentinas (unos 8.230 millones de dólares) están en yuanes ( swap de monedas) y esta devaluación le deja menos dólares y, por ende, menos poder de fuego al Banco Central.Para dimensionar la importancia de China para Argentina, hay que señalar que el 10 por ciento de los dólares generados por exportaciones durante el primer semestre de 2015 proviene de las ventas al país asiático. De estos 3.064 millones, casi el 72 por ciento corresponde a productos primarios y otro 21,5 por ciento, a manufacturas de origen agropecuario.Por el contrario, el peso de las importaciones desde el gigante mundial es mayor; casi 18 por ciento de las salidas de dólares por compras al exterior fueron a China (5.123 millones). Además, lo que Argentina compra a China no son "chucherías" de consumo masivo: más del 85 por ciento corresponde a bienes de capital, intermedios y piezas y accesorios. Así, el déficit comercial con ese país sumó 2.059 millones de dólares en la primera mitad de 2015 y el abaratamiento del yuan no hará más que profundizarlo.Aunque no es posible predecir si el aleteo de esta mariposa producirá un tsunami del otro lado del mundo, como señala la teoría del caos, tampoco será inocuo. Para Argentina es una mala noticia.

