Una bandera para Córdoba
Aunque Córdoba se distingue como el segundo mercado de medios del país, la inversión publicitaria, está lejos de acompañar esta realidad. Roxana Acotto.
Córdoba es la única ciudad del interior que tiene tres canales abiertos de televisión, la única desde donde se proyecta una cadena de radios que cubre casi todo el país y también la plaza en donde se erige el diario más importante del interior y uno de los cinco de mayor circulación nacional. Aunque todo eso nos distingue claramente como el segundo mercado de medios del país, la inversión publicitaria "más acá de la General Paz", está lejos de acompañar esta realidad.
Entre las múltiples deformaciones que conlleva la macrocefalia argentina, el mercado de los medios es paradigmático: casi cualquier empresa de alcance nacional registra en Córdoba entre el ocho y el 12 por ciento de sus ventas totales, pero son muy pocas las que invierten en marketing y publicidad una cifra equivalente en esta provincia: ya se sabe, Dios está en todas partes, pero pauta en los medios porteños.
El último estudio de la torta publicitaria argentina muestra que la inversión en medios supera los nueve mil millones de pesos, lo que implicaría que el sistema de medios de la provincia debería absorber unos 900 millones. Lejos de eso, los principales referentes de la publicidad local estiman que la inversión de Córdoba ronda los 300 millones de pesos, de acuerdo a una encuesta que respondieron nueve titulares de las principales agencias de publicidad locales.
Aunque nadie en la industria termina de encontrar la justificación a esta importante distorsión, muchos creen que de un presupuesto de marketing nacional el 80 por ciento se queda en Buenos Aires y sólo el 20 se derrama para todo el interior.
"Una vez le pregunté a un gerente de una empresa automotriz que vende el 55 por ciento de los autos en Buenos Aires y el 45 por ciento en el interior del país, porqué hacían el 85 por ciento de la publicidad en la Capital Federal y sólo el 15 por ciento restante en todo el interior. Me dijo que la plaza de Buenos Aires es mucho más competitiva que la del interior, y por eso deben hacer más publicidad allá, esa es la excusa", contaba uno de los directivos de las agencias cordobesas durante el encuentro que mantuvieron con este diario, y que se refleja en este suplemento.
La buena noticia parece ser que cada vez más empresas comienzan a entender la importancia de comunicar sus marcas en el interior con la misma profesionalidad que en Buenos Aires, de la mano de los referentes locales.
Casualidad o signo de los nuevos tiempos, justo esta semana Córdoba inició el camino para darse una bandera propia, un símbolo de pertenencia e identificación que extrañamente habíamos soslayado. Claro que un dibujo o un pedazo de tela no constituyen por sí solo una identidad, pero puede ser el ropaje simbólico de reivindicaciones más profundas.
En la lucha por mayores espacios económicos y simbólicos nadie nos va a regalar nada. Pero es bueno identificar las asimetrías para poder plantar las banderas respectivas y dar las batallas necesarias.

