Señales confusas
La economía global instauran un manto de duda en torno al optimismo que los mercados venían evidenciando en los últimos meses .Federico Furiase.
Las últimas noticias de la economía global instauran un manto de duda en torno al optimismo que los mercados venían evidenciando en los últimos nueve meses, cuando la intervención ilimitada de los bancos centrales de Estados Unidos y Japón llevaron a las bolsas de Estados Unidos y Alemania hacia nuevos máximos históricos.
En primer lugar, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, mantuvo una retórica algo ambigua en relación a la duración del programa de estímulo monetario que viene encarando vía la compra de títulos financiada con emisión por un nivel de 85 mil millones de dólares mensuales. Si bien en su discurso inicial frente al Congreso norteamericano el presidente de la Reserva Federal ratificó el sesgo ultra expansivo de la política monetaria en una economía en la que el empleo se recupera lentamente y la inflación ajusta a la baja, durante la ronda de preguntas su discurso viró hacia una posición más prudente. En concreto, dejó entrever como un evento probable, el anuncio de un retiro gradual de los estímulos monetarios de la Reserva Federal en las próximas reuniones.
Recordemos que la intervención ilimitada de la Reserva Federal ha sido el motor principal de los mercados de acciones a través del desplome de las tasas de interés de largo plazo y la estabilización del mercado de viviendas en Estados Unidos.
Por otro lado, el índice de encuesta a empresarios de China exhibió una contracción en el margen del sector, encendiendo luces amarillas sobre la meta de crecimiento económico de 7,5 por ciento establecida por el gobierno chino. Economía china que en combinación con el escenario de tasa cero del mundo desarrollado ha configurado un escenario global favorable para las economías emergentes exportadoras de materias primas. Sobre todo teniendo en cuenta que la economía china demanda nada menos que 62 millones de toneladas de soja por año, casi el 30 por ciento de la producción total de Estados Unidos, Brasil y Argentina. De ahí, el canal de transmisión del crecimiento chino sobre la dinámica del comercio global.
Frente a este set de indicadores macroeconómicos, la “exuberancia irracional” de un mercado que siguió de largo frente a la intervención ilimitada de los bancos centrales de Estados Unidos y Japón y las señales duales provenientes de la economía real, se tomó una pausa desde los máximos niveles.
¿Cambio de tendencia o corrección acotada?. Si bien resulta difícil proyectar un cambio de tendencia mientras la inyección de liquidez de los bancos centrales mantenga el flujo del crédito, estas correcciones acotadas de los mercados no hacen más que reflejar, al menos por un instante, la ausencia de fundamentos macroeconómicos sostenibles detrás del optimismo de los mercados.
*Economista de Bein & Asociados.

