Temas del día:

¿Nuevo paradigma en los Bancos Centrales?

En las últimas décadas, el control de la inflación se convirtió en el principal objetivo de los bancos centrales. Martín Vauthier.

30 de diciembre de 2012 a las 12:02 a. m.
Martín Vauthier (Economista Estudio Bein & Asociados)
¿Nuevo paradigma en los Bancos Centrales?

E n las últimas décadas, el control de la inflación se convirtió en el principal objetivo de los bancos centrales. Con matices, desde fines de los '70 se consideró que una trayectoria de precios baja y estable resultaba la principal contribución que la política monetaria podía aportar al desarrollo de una economía, lo cual se plasmó en la plena utilización del instrumento de la tasa de interés para mantener a raya cualquier salto en el nivel de precios por encima de lo que las autoridades consideraran aceptable (generalmente, un entorno de dos por ciento anual). Este énfasis por la dinámica de precios, que se remonta a la gestión de Paul Volcker al frente de la Reserva Federal (1979-1987), coincidió con una etapa histórica en la que "el" problema en los países desarrollados era la inflación y no el desempleo, que se encontraba en niveles históricamente bajos. En 1979, este último se ubicaba por debajo del seis por ciento en Estados Unidos, mientras que la inflación rozaba el 15 por ciento anual, un nivel difícil de aceptar para una economía acostumbrada entonces a la estabilidad de precios. A partir de allí, y con elevados costos en términos de actividad y empleo, la decisiva política que encaró la Fed logró ubicar la inflación en una trayectoria consistente, y el resto de los países desarrollados siguió un camino similar, priorizando el combate a esta última por sobre cualquier objetivo alternativo.Treinta años después, y con la peor crisis financiera en ocho décadas mediante, el panorama es bien distinto en los países industrializados. La inflación está contenida, pero el desempleo se encuentra en niveles elevados y difíciles de tolerar en términos políticos y sociales. Aun en Estados Unidos, donde la economía exhibe una mayor fortaleza que en Japón y la Zona Euro, la duración promedio del desempleo se ubica en 40 semanas, bien por encima de la media histórica pre crisis de 14 semanas. Esta situación llevó a un cambio en el sesgo de la política monetaria, que vuelve a enfocarse en el objetivo de empleo. En Estados Unidos, ante la parálisis política en Washington (riesgo de "precipicio fiscal" incluido), la Fed continúa intensificando sus programas de relajamiento cuantitativo, impulsados en diciembre por el anuncio de la compra de 45 mil millones de dólares mensuales adicionales en bonos del tesoro. Pero también se vislumbran cambios en el Reino Unido, donde desde el gobierno se dio el visto bueno a las declaraciones del nuevo gobernador del banco, que insinuó la posibilidad de abandonar el control de la inflación como único objetivo del Banco de Inglaterra, para centrarse también en el nivel de actividad. Finalmente, en Japón el primer ministro Abe, en cuya campaña electoral prometió impulsar un mayor activismo del banco central para levantar a la economía nipona del estancamiento, llevó adelante una fuerte presión política sobre las autoridades monetarias (al punto de amenazar con modificar la ley orgánica del banco), pocas veces vista en un país donde la independencia era considerada un activo de gran valor para un banco central.Con una economía mundial que enfrenta desafíos muy distintos a los de hace 30 años y bancos centrales que llevan adelante acciones impensadas tan sólo un lustro atrás, ¿estaremos, al igual que a fines de los '70, ante un nuevo cambio de paradigma?