No es simple desdoblar el tipo de cambio
El desdoblamiento, cuando no va acompañado de otras medidas, suele ser el paso previo a la devaluación discreta de la moneda.
A nivel de la Cámara de Diputados y Senadores nacionales, el oficialismo no tendría cambios significativos a partir del 10 de diciembre, excepto la fuga que pueda haber hacia otros bloques, principalmente en Diputados.
El Gobierno nacional se adelantó con la extensión de la Ley de Emergencia Económica y del Impuesto al Cheque hasta fines de 2015. También logró la sanción de la Ley de Presupuesto nacional para 2014. Como puede apreciarse, tomó precauciones en materia de disponibilidad de marco legal para mantener cierta discrecionalidad en el manejo de la política económica y de disponibilidad de recursos. Cabe recordar que de cada 100 pesos que se recaudan del Impuesto al Cheque sólo 15 pesos van a las provincias y el resto queda en el Tesoro nacional y en la Anses.
Dado este marco legal-institucional, la falta de dólares es hoy uno de los principales problemas económicos que atraviesa nuestro país. La caída de reservas que se viene dando este año genera incertidumbre sobre el valor de nuestra moneda y esto hace que muchos esperen alguna medida en materia cambiaria en estos días. Con un tipo de cambio paralelo que orilla los 10 pesos y el oficial que se aproxima a seis pesos, se consolida una brecha claramente negativa para el funcionamiento de la economía.
Se habla mucho de un desdoblamiento del mercado cambiario, es decir tipos de cambio diferenciales para distintas actividades, como por ejemplo el turismo de argentinos en el exterior. Esta es una decisión que debe tomarse con mucho análisis previo, dado que, una vez que se hace el desdoblamiento, luego hay que responder a la demanda de dólares que los ciudadanos ejerzan. En efecto, el desdoblamiento, cuando no va acompañado de otras medidas de política económica, básicamente antiinflacionarias, suele ser el paso previo a la devaluación discreta de la moneda.
También es obvio no ignorar que muchas decisiones ya han anticipado la salida de dólares, como aquellos que ya han contratado paquetes turísticos para la Semana Santa de 2014.
Por último, resulta crucial que la Presidenta se recupere y vuelva a tomar el mando del Poder Ejecutivo para encarar las decisiones que se definan tomar. Mientras eso no suceda, resulta difícil esperar anuncios de medidas. La clave para el Gobierno nacional pasará por anticipar acciones y convencerse de las causas básicas de ciertas cuestiones económicas. Resulta imposible bajar el tipo de cambio paralelo cuando se siguen emitiendo pesos a razón del 27 por ciento interanual. El panorama luce complejo y lo ideal es que al menos el equipo económico esté trabajando unido, algo que no pareciera ser así.
Las reservas son el termómetro clave a monitorear en la coyuntura. Si el Banco Central y el Ministerio de Economía no actúan coordinadamente, el drenaje no cesará y los márgenes de acción de la política económica cada día serán menores.
*Economista, director del Iaraf.

