No alcanza la plata: dónde más conviene pedir
Las tasas de interés siguen caras. Se recomienda no tomar deuda o acortar los plazos de devolución de los préstamos personales. Otra sugerencia para el bolsillo: con la tarjeta de crédito, aprovechar el Ahora 12 o las 20 de Bancor, que están vigentes.
La estadística general indica que dos de cada 10 argentinos no llegan a fin de mes y que otros dos lo hacen con lo justo, resignando gastos y rogando que no aparezca cualquier urgencia en la economía familiar. ¿Cómo cubrir ese bache? ¿Dónde buscar esos 10, 20 o 30 mil pesos que se necesitan para una emergencia? ¿Cuál es hoy la opción más económica posible? Lo primero que hay que decir es que el dinero es un bien casi tan parecido como cualquier otro bien de la economía. Quien necesita dinero que no tiene, debe "comprarlo" y pagar un precio por ese préstamo, con la diferencia de que después tiene que devolver lo que pidió más el precio.Lo segundo que hay que decir es que este es un muy mal momento para pedir plata prestada, porque las tasas están altísimas.La opción más tradicional, el préstamo personal, está carísima: el costo financiero total anual supera el 55 por ciento en bancos de primera línea. Por ejemplo, pedir 20 mil pesos para devolver en tres años supone una cuota de 1.150 pesos mensuales. Cuando se pague la cuota 36, se habrán devuelto al banco 41.200 pesos, el doble de lo que se pidió. Es que los préstamos personales, en su mayoría, son a tasa fija, y como ahora están altas, uno quedará endeudado a precio muy caro. Necesidad "Si uno necesita sí o sí tomar deuda, lo que recomiendo es no estirar los plazos, porque vamos a entrar en un contexto menos inflacionario; y si no queda otra, intentar hacerlo a tasa variable, porque se estima que las tasas van a bajar, aunque es raro que te den préstamo al consumo a tasa variable", recomienda el economista Nicolás Litvinoff, director del sitio tudinero.net. Siguiendo ese consejo, el mismo préstamo de 20 mil pesos a 12 meses supone una cuota de 2.200 pesos, el doble que si se devuelve en el triple de tiempo.Según el último Informe sobre Bancos del Central, el saldo de crédito a los hogares experimentó en los últimos 12 meses una caída real del 6,7 por ciento, y la explicación radica justamente en las altas tasas.De todos modos, se advierte que en junio comenzó el descenso, en sintonía con lo que viene haciendo el Central con las Lebac, que son las de referencia. En 2015, los préstamos personales crecían al ritmo del 60 por ciento interanual y ahora lo hacen al 15. Conocedores del sector afirman que no son créditos nuevos genuinos, sino refinanciaciones de lo ya tomado, con algún peso adicional. "La gente que viene ahora no mira la tasa, viene buscando una cuota más baja y algo más de plata", indica el oficial de cuentas de un banco que ofrece cambiar los créditos a 36 meses por otro de 84.Otra opción es buscar préstamos a tasa subsidiada. No hay demasiada oferta, pero aquí pueden aparecer opciones más sui generis : adelanto de aguinaldo o de premios en la empresa en la que se trabaja, algunas agrupaciones profesionales o préstamos entre familiares a los que se les puede "pagar" un poco más de lo que el pariente obtendría en un plazo fijo (que a un año rinde hoy en torno del 23 por ciento), pero menos del 55 por ciento que el banco le cobra a uno por prestar.Tarjetas de crédito Otra opción para contar con dinero urgente es financiar en cuotas la compra del supermercado. Aunque se recomienda siempre que los gastos corrientes del hogar se cubran con los ingresos corrientes, pagar en cuotas el supermercado puede ser una opción si uno está muy apretado, porque así "libera" plata para otras cosas.En general, los bancos ofrecen hasta tres cuotas sin interés, aunque puede haber promociones de seis. Esto significa que si una familia gasta seis mil pesos mensuales en el supermercado, puede contar el mes corriente con esos seis mil pesos y pagar la compra en tres cuotas de dos mil pesos a partir del mes siguiente. Es una solución de emergencia y casi peligrosa (porque al mes siguiente tenés que pagar las compras del mes más la cuota), pero puede ser válida para muchos.De todos modos, pese a la inflación anual que supera el 40 por ciento, no han desaparecido los planes largos. Abunda la posibilidad de comprar en 12 y en hasta 18 pagos, en especial bienes durables. El Programa Ahora 12, por caso, estará vigente hasta el 30 de septiembre, aunque hay versiones de que podría no renovarse o al menos tener cambios.Es porque los comercios nucleados en Came y Fedecom (algo en lo que el Gobierno coincidiría) piden modificar la Ley de Defensa del Consumidor para explicitar precios de contado y precios de efectivo. Argumentan que las tarjetas y los bancos les descuentan hasta 20 por ciento de esas compras hechas a plazo, que les pagan tarde y que, en definitiva, ese costo de financiación está incluido dentro del precio. El de la Cordobesa, de hasta 20 cuotas, estará vigente hasta el 31 de diciembre. Si bien no es cero por ciento absoluto en ningún caso, porque hay costos derivados de los seguros sobre saldo deudor, el Costo Financiero Total (CFT) es del 5,84 por ciento en el caso de Cordobesa.
Pagos mínimos
Alto interés. Pagar el mínimo y refinanciar el saldo en cuotas tiene un CFT que arranca en el 56 por ciento. Por eso, siempre hay que evaluar bien qué se necesita comprar. Y si no es de extrema urgencia y puede complicar el equilibrio financiero de la familia, lo más saludable sería esperar.

