Ni tan pelados, ni tan peludos
Puesto que la realidad es única, a fin de año optimistas y pesimistas estaremos juntos en un mismo futuro, pero los optimistas la habrán pasado mejor en el camino, dicen los que cultivan una forma positiva de ver el porvenir. Roxana Acotto
Puesto que la realidad es única, a fin de año optimistas y pesimistas estaremos juntos en un mismo futuro, pero los optimistas la habrán pasado mejor en el camino, dicen los que cultivan una forma positiva de ver el porvenir. Y aunque optimistas y pesimistas hubo, hay y habrá siempre en todas las coyunturas, la medición de las expectativas de la sociedad es útil a la hora de atisbar cómo podrían comportarse los ciudadanos en sus roles de consumidores… y votantes.¿Y qué dicen estas tablas? Básicamente que los argentinos cerramos 2010 con mejores expectativas que a fines de 2009, tanto sobre la "situación actual" como sobre las previsiones de compras próximasy –en menor medida–, también estamos este año más positivosen el capítulo "situación futura" del Índice General de Expectativas de la UCA y TNS Gallup.Esa es la foto. Veamos ahora la película: si bien la "levantada" en las expectativas durante 2010 fue importante, parece que la recuperación de la curva tocó su punto máximo y empezó a acomodarse a la baja. La salida de la crisis internacional y el fuerte crecimiento del consumo no alcanzaron a teñir de mayor optimismo a muchos sectores de la sociedad que siguen más recelosos que esperanzados. Así las cosas, el humor social promedio de esta medición está pordebajo del buen clima que reinaba en el país en 2006 y 2007, un estado de ánimo que posibilitó la reelección del proyecto kirchnerista con un margen holgado. Claro que tampoco los argentinos están ahora tan malhumorados y refunfuñones como a mediados de 2009, un clima que llevó a la derrota del Gobierno en las elecciones legislativas y al cambio de mayorías en el parlamento.En resumen, ni tan pelados, ni tan peludos, los argentinos entramos al año del recambio presidencial (de gobernadores y muchos intendentes) con una mejor expectativa, pero lejos del momento en que el modelo nacional logró consolidar una alianza hegemónica. La economía está "ahí". Quizá sea el momento de un mayor protagonismo de la política.

