Mercados financieros, a todo vapor
Cerró un muy buen 2010 en lo financiero. A nivel internacional, todo subió. Carlos Escalera .
Cerró un muy buen 2010 en lo financiero. A nivel internacional, todo subió. El dólar contra el euro y la bolsa neoyorquina rindieron 10 por ciento anual, por lo que quien invirtió euros en la bolsa norteamericana obtuvo más de 20 por ciento anual en euros. El oro, el petróleo, las commodities en general, incluida nuestra soja, terminaron con rendimientos muy importantes. También algunas bolsas de América mostraron muy buenos rendimientos, como la de Lima, con más de 60 por ciento, y la de Buenos Aires con 52 por ciento.Los títulos públicos argentinos obtuvieron un altísimo rendimiento, ayudados por la reapertura del canje de deuda, que fue relativamente exitoso en la aceptación de los acreedores que no habían ingresado en enero de 2005. Las unidades atadas al crecimiento del PBI en pesos fueron la estrella indiscutida: más de 200 por ciento anual. En Argentina, el gran perdedor fue el ahorrista en plazo fijo en pesos, que obtuvo a lo largo de 2010 tasas que pocas veces superaron 10 por ciento anual, frente a una inflación real estimada en el 25.No hay duda de que la crisis internacional no terminó y periódicamente nos sorprende con nuevos "salvatajes" obligados de algunos países europeos (Grecia, Portugal e Irlanda).En Argentina, estamos mejor pero tampoco podemos cantar victoria. Algunas actitudes poco coherentes de nuestros gobernantes (la última de ellas, no aceptar la intervención del Fondo Monetario en las negociaciones con el Club de París pero solicitando, simultáneamente, la asistencia técnica del primero para diseñar un nuevo índice nacional de precios), impiden generar un ambiente amigable para las inversiones, tan necesarias para el país. Sin ellas, será imposible consolidar el crecimiento alcanzado en los últimos años y seguiremos siendo soja-dependientes. En el mercado local de capitales sí podemos ser más optimistas. Sigue creciendo, silenciosamente pero sin interrupciones, la cantidad de empresas que concurren al mercado de capitales cordobés a buscar financiación, en condiciones realmente beneficiosas, a través de la emisión de obligaciones negociables. El año pasado, empresas cordobesas de los rubros más diversos emitieron títulos de deuda a tasas inferiores al 10 por ciento anual en dólares y a tres años de plazo, siendo ampliamente aceptados por los inversores quienes, a su vez, consiguieron una alternativa de inversión a tasas muy superiores a las de un plazo fijo. Esto ayuda, sin duda, a la consolidación de las pequeñas y medianas empresas cordobesas, que son las principales dadoras de trabajo a la población y es una forma efectiva en la que los ciudadanos con reservas líquidas pueden seguir contribuyendo al desarrollo local.

