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Marcelo Capello, presidente del Ieral: Córdoba saldrá antes

Para el economista, este año terminará con indicadores negativos, pero en 2017 habrá claramente un crecimiento superior a los tres puntos.

18 de julio de 2016 a las 12:51 a. m.
Marcelo Capello, presidente del Ieral: Córdoba saldrá antes
Engranajes. Marcelo Capello dice que para recuperar consumo es clave la negociación salarial. (Raimundo Viñuelas)

La crisis tarifaria colocó a la economía argentina en un momento crucial. Marcelo Capello, presidente del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), asegura que si el Gobierno mantiene algunas de sus banderas en la contención del gasto, la economía volverá a crecer hacia fin de año, con un 2017 a buen ritmo. Pero, en el camino, los problemas de administrar la transición son crecientes y difíciles de resolver. –¿Lo peor ya pasó? –El Gobierno de Macri tenía un buen diagnóstico, pero subestimó los desafíos de la transición, período en el cual calibraron mal algunas medidas, como el ajuste de tarifas, el cual todavía no se sabe si le va a producir el ahorro fiscal pretendido. –Y al revés: ¿lo peor está por venir? –Los sectores asalariados fueron golpeados por devaluación y tarifazo. Creo que la población no debe esperar para este año y tampoco para 2017 –por el hecho de que hay elecciones legislativas– nuevos golpes más que los ya producidos. Pero lo que no ha ocurrido aún es la baja del déficit fiscal y una solución al problema del tipo de cambio real, con una mejora de la competitividad. Eso deja incógnitas. ¿Volverá a su intención inicial de una economía competitiva sin déficit o se desviará hacia la incentivación del consumo frente a las parlamentarias? –Este es un "ajuste brutal", dicen algunos. Otros, sostienen que, al final, todavía no ajustó nada porque el gasto público es casi igual. ¿Cuál es la verdad? –No se podía llevar adelante un ajuste mayor. De hecho, fue excesivo para la sociedad, en especial para la franja que no tiene ingresos fijos y para aquellos que no pagan Ganancias pero que hoy tienen tarifas más caras, alimentos más caros y bienes más caros. Es la gente que, de pronto, está en la calle, en el cacerolazo. –¿Los inversores, que no vinieron, piden más ajuste antes de poner plata? –Ellos miran si se va a achicar el déficit y la gobernabilidad en cuanto a la posibilidad de sacar leyes. Macri consiguió la aprobación de sus iniciativas, para lo cual ayuda mucho la dispersión peronista. Pero, con el déficit, los inversores tienen muchas dudas. El gasto es parecido a 2015 y el ajuste tarifario ni siquiera se puede aplicar todavía. Los 11 mil cargos reducidos en el Estado implican un ahorro del uno por ciento del déficit fiscal que dejó Cristina. –Por eso, está muy claro que al ajuste tarifario no lo decidió el ministro Aranguren sino el propio Macri. –Macri debe haber avalado el ajuste de tarifas tal cual salió. También se puede señalar que el Gobierno tiene una visión empresaria, y eso en parte es bueno, pero les falta una visión política. –El reverso del famoso Excel. –El lado de atrás del Excel y de los CEO's del Gobierno, que deben entender que la implementación de una reforma golpea a la población de ingresos fijos. –Cristiano Rattazzi dice que Macri hizo también cosas extraordinarias: salir del cepo y bajar las retenciones… –Macri acertó en bajar impuestos para mejorar la competitividad, como las retenciones, y Ganancias. Si bien se quedó a mitad de camino con el tipo de cambio, a 16 pesos los exportadores tienen algo más de aire y pueden traer dólares para salir del cepo que dejó el kirchnerismo. Scioli y Massa hubieran hecho lo mismo. –No me cabe la menor duda. –Nuevamente, ahí entramos en la colisión de los objetivos de la política económica y las restricciones de la política. Nadie espera que el dólar suba mucho más en los próximos meses; a lo sumo irá al lado de la inflación. –Otro dilema: algunos economistas dicen que la inflación viene bajando y otros aseveran que no. ¿Cuál es la verdad? –Para junio, la mayoría de los analistas esperábamos que estuviera por debajo del tres por ciento. De todas formas, es bueno que haya entrado en un terreno descendente y en los próximos meses irá descendiendo y todavía es viable llegar a fin de año con una inflación mensual del 1,5 por ciento. –¿Y la inflación núcleo, desestacionalizada? –Esa sí está por debajo del tres por ciento mensual. –¿El campo ya se reactivó? –Se reactivó, pero no quiere decir que todas las actividades estén mejor, como el caso de los tamberos o productores de cerdo. Pero en el Ieral consideramos que este año pondrá más de 20 mil millones de pesos adicionales y eso mueve el amperímetro. –Si lo sabrá Toyota. –Claro, los utilitarios crecen al 30 por ciento, bastante más que los automóviles, y empieza a derramar sobre la maquinaria agrícola. Ya hay consultas desde los productores en materia de inmuebles. Se está empezando a dar una mejoría en la economía que va desde el interior del país hacia afuera. Esa mejoría irá contagiando actividades, pero tardará más en llegar a los asalariados, que son los principales demandantes de consumo masivo. –¿Con el campo y con la inversión pública a Macri le alcanza para volver a crecer? –Si se incluye también en ese grupo al crédito hipotecario, se va a empezar a ver una reactivación muy lenta y paulatina. Pero debe compensar la caída del consumo masivo y el gasto corriente, que representan el 70 por ciento de la demanda total de la economía. –¿Le pifió en el cálculo, con el segundo semestre? –Sobre el último trimestre se va a ver un mayor movimiento, pero el año terminará claramente negativo. Si con la renegociación salarial del segundo semestre los gremios pueden al menos empatarle a la inflación, habrá algo más de consumo. En cambio, 2017 va a ser positivo en todo su desarrollo, con un crecimiento del tres al 3,5 por ciento. –¿Cómo están las provincias y los municipios? Algunas municipalidades se han replegado de tareas elementales. –Córdoba, Santa Fe y San Luis recuperaron el 15 por ciento que se les detraía de la coparticipación, de una sola vez. Para el resto será progresivo. Nuestra provincia volvió a tener superávit en el primer trimestre. Este año tendrá una gran ejecución de obra pública por el 15 por ciento de la "copa", créditos tomados y el acuerdo con la Nación, como la ruta 19. Vendrá mucha obra y generación de empleo. Por el campo y esto que le digo, en Córdoba la recuperación se anticipará a la del resto del país. Saldrá antes. –¿Y los municipios? –No tuvieron ese aumento de la "copa" por una ley que dice que primero hay que capitalizar a la Caja de Jubilaciones, aunque la Nación ayudaría en ese proceso e iría más plata a los municipios. Hoy, efectivamente, están muy complicados. Córdoba, en particular que paga sueldos, servicios y no le queda para otra cosa.