La UIA asegura que no pide devaluar
La entidad recibió ayer al ministro de Economía, Amado Boudou. Consideró que una devaluación no es la vía para mejorar la competitividad.
Buenos Aires. La reunión gastronómica que ayer reunió al ministro de Economía, Amado Boudou, con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) llegó a los postres sin sorpresas ni declaraciones disonantes. Tanto que el presidente de la entidad fabril, José Ignacio de Mendiguren, negó que impulsen una devaluación. Es que los reclamos por la pérdida de competitividad fueron uno de los puntos centrales que se pusieron sobre una mesa en la que sobraron los buenos gestos. De Mendiguren le dijo a Boudou que "hay tensiones" de crecimiento y distribución en la economía, pero aclaró que la central no pretende una alteración del tipo de cambio."La UIA dejó con toda claridad, por algunas versiones que se han escuchado, que no busca la resolución del problema de la competitividad a través de una devaluación", afirmó el empresario. Y agregó que "el tipo de cambio es una de las herramientas de la política económica, pero no es la única". "Tocarlo (al tipo de cambio) sin resolver los otros problemas de falta de competitividad es un espejismo que lo único que logra es una ventaja temporaria que luego los precios lo licuan. Estamos en el punto de partida habiendo licuado salarios. Por eso no compartimos ese criterio de la devaluación", reconoció De Mendiguren. En la mesa. Con comensales que disimularon las fricciones al plantear otros problemas, como la suba de costos y precios, las presiones salariales y la necesidad de financiar inversiones, el ministro Boudou desplegó un discurso en el que destacó que los pilares del modelo productivo "están sólidos". La reunión formó parte del diálogo social al que llamó la presidenta Cristina Fernández y permitió al ministro y a la cúpula de la UIA analizar cuestiones relacionadas con la necesidad de sancionar una nueva ley de Riesgos del Trabajo, la relación con China y la situación del comercio bilateral con Brasil, entre otras."Concluimos que el país de hoy es muy distinto al de hace ocho años. El país de hoy tiene una nueva agenda, hacia delante, y no estamos tropezando con las piedras que tropezaron (Fernando) De la Rúa y (Adolfo) Rodríguez Saá", dijo Boudou al término del almuerzo.El funcionario destacó que "los industriales han hecho planteo de todos los sectores" y, ante el pedido de creación de un Banco de Desarrollo, destinado a dar préstamos a largo plazo por parte del Estado, recordó "los créditos que otorga el Fondo del Bicentenario, que funcionan como una plataforma para seguir avanzando en mayores niveles de financiamiento".De Mendiguren, en tanto, explicó que los industriales le manifestaron al ministro su preocupación por la "estructura de costos" que reducen la competitividad ante la oferta externa. "Hay sectores que han tenido revalorizaciones de insumos internacionales muy fuertes; el caso de hidrocarburos, la petroquímica, la textil a través de los precios del algodón, muchos sectores de la industria alimentaria. Estamos analizando dónde está el problema y cómo abordarlo" aseguró.Boudou, en cambio, resaltó los puntos en los que hubo coincidencias, como en la necesidad de una mejor distribución territorial de la producción, "obras de infraestructura, caminos y energía eléctrica, que ayuden a lograr las condiciones para una mayor competitividad". Inversión. El ministro de Economía agregó que "es clave la inversión" para aumentar la oferta de bienes y servicios del país, "un tema que es prioritario tanto para el Gobierno como para la UIA". Además, proyectó que este año el nivel de inversión llegará al 22 por ciento del producto interno bruto (PIB), por debajo del 25 por ciento recomendado por economistas de la oposición.

