La medida reduce el impacto en el SAC, del 30% al 10%
Un informe del Iaraf señala que la decisión de no gravar el medio aguinaldo atempera la pérdida de salario real.
Un informe del Iaraf señala que la decisión de no gravar el medio aguinaldo atempera la pérdida de salario real. Según un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la medida anunciada el miércoles que beneficia a los trabajadores en relación de dependencia implica un atenuante para la creciente presión fiscal por el Impuesto a las Ganancias.El trabajo explica que las consecuencias serán las siguientes. En primer lugar, los independientes (autónomos) no tendrían ningún beneficio (no perciben aguinaldo) ya que los mínimos y las deducciones que los afectan no se modifican. En segundo término, "los trabajadores en relación de dependencia, en su gran mayoría experimentarán una pérdida de salario real menor que la que hubieran sufrido sin esta disposición". De todos modos, la tasa efectiva del impuesto que pagarán será superior a la que tributaron en 2011 y a la que deberían tributar por el ejercicio 2012 si se hubieran ajustado los mínimos y deducciones en un porcentaje similar al aumento nominal de los salarios. Esto último hubiera implicado una suba del piso cercano al 25 por ciento, cuando la segunda cuota del sueldo anual complementario (SAC) representa sólo el cuatro por ciento del ingreso anual total de los empleados.Si no se hubiese dispuesto desgravar el medio aguinaldo, los empleados hubieran sufrido una retención de Ganancias equivalente al 30 por ciento del SAC, mientras que ahora ese monto baja al 10 por ciento. Por otra parte, el Iaraf advierte que si en 2013 no hay un ajuste muy alto de mínimos y deducciones, el aumento de la presión tributaria de 2012 "habrá quedado consolidado para los trabajadores definitivamente". Si las paritarias del año próximo fueran del 25 por ciento, los ajustes de Ganancias deberían ser de 56 por ciento para volver a la presión fiscal de 2011.

