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"La industria del juicio no se detiene"

Daniel Funes, representante de la UIA, dice que "la litigiosidad es feroz" y que este año habrá 50 mil juicios laborales.

10 de marzo de 2010 a las 11:00 p. m.
"La industria del juicio no se detiene"
Negociaciones conflictivas. "Las expectativas no deberían ser superiores a la inflación", dice Funes de Rioja (Raymundo Viñuelas/LaVoz).

Sara Nasi

Unos 50 mil juicios laborales que, en promedio, rondan los 40 mil dólares cada uno, son los que Daniel Funes de Rioja prevé para este año. El abogado especialista en derecho laboral y Presidente del Departamento de Política Social de la Unión Industrial Argentina (UIA), habló ayer en Córdoba sobre el escenario conflictivo que les espera a las negociaciones salariales en 2010.

Y en ese contexto, para el especialista, uno de los mayores dilemas es que "la industria del juicio no se detiene".

Durante la conferencia, Funes de Rioja anticipó además que, entre la salida de la crisis económica y la recuperación del empleo pasarán entre dos y cinco años. "De 2008 a 2009, el empleo privado cayó tres por ciento", dijo. Esto implicó una pérdida de 58 mil puestos de trabajo, según datos de la UIA.

Si bien no quiso arriesgar cifras en cuanto a las negociaciones salariales, Funes dijo que "las expectativas salariales no deberían ser superiores a la inflación de 2009, porque los incrementos de ese año fueron muy superiores" a la suba de precios. El "núcleo duro" de las negociaciones será, según el abogado, entre marzo y junio, en un contexto político "muy complejo".

– ¿Piensa que las expectativas de inflación pueden obligar a una negociación de más corto plazo?

–No deberían. Pero hay que tener cuidado al alimentar expectativas, porque se perjudican los trabajadores y la producción. Mi aspiración es firmar convenios por un año.

Los tres dilemas

Daniel Funes de Rioja dice que el escenario laboral de este año gira en torno a tres grandes centros conflictivos.

Uno de ellos es la "industria del juicio" de trabajo, contienda en la que Córdoba tiene uno de los niveles más altos del país. "Hoy por hoy, que un empresario gane un juicio es casi un milagro", dice. La rigidez normativa de la ley argentina, que impone la regla "in dubio pro operario" (en caso de duda, la norma debe interpretarse en sentido más favorable al trabajador), es, para Funes de Rioja, una de las principales explicaciones al elevado nivel de litigiosidad en el país.

Otro de los ejes sobre los que girará la conflictividad laboral este año será, según el abogado, la situación gremial. "A mí no me hace gracia que un gremio se palanquee con el poder de turno", afirmó.

En tanto, el tercer eje de dilema es el de los sueldos. En 2001, el salario mínimo vital y móvil del sector industrial era de 200 pesos. Hoy, esa suma ascendió a 1.500. "Los salarios han evolucionado por encima de cualquier parámetro. Si alcanzan o no, es otra discusión", señaló el especialista.

Reformar la ley

Funes de Rioja dice que la Ley de Riesgos del Trabajo debe ser modificada con urgencia en ciertos aspectos, cuestión que les planteó a los ministros de Industria (Débora Giorgi) y de Trabajo (Carlos Tomada).

–¿Cómo impactaron las modificaciones que se hicieron el año pasado en la Ley de Riesgos de Trabajo en el mercado laboral?

–En realidad sólo hubo un decreto de adecuación de prestaciones. Los salarios se incrementaron y con ellos, las alícuotas: pagamos más por un seguro de riesgo de trabajo insuficiente. Pero hay que resolver temas como el nivel de litigiosidad, que es feroz; el cúmulo, y el accidente en itinerario.

El tema del cúmulo es quizás, una de las cuestiones que Funes de Rioja más discute. "Muchos trabajadores acuerdan un monto con el seguro y después, accionan igualmente por la vía civil", explica. Para él, esos dos caminos deben ser optativos, cuestión que planteó a la presidenta Cristina Fernández. "Ella estuvo de acuerdo en que el cúmulo es un disparate", dijo.

Este año, 50 mil juicios

Para DanielFunes de Rioja,durante 2010 habrá esa cantidad de litigios entre empleados y patrones en el país. Cada juicio, en promedio, cuesta unos 40 mil dólares, 30 mil más que en 1998, cuando costaban 10 mil dólares. "A eso hay que sumarle los intereses y las costas", advirtió el abogado especialista en derecho laboral.